domingo, 17 de diciembre de 2006

Apoyándose en el contador de aparcamientos...

También publicada en Bicho, en el segundo curso en que salió la revista (1981-82):

APOYÁNDOSE EN EL CONTADOR DE APARCAMIENTOS

Está loca y lo sabe, lo explota.
La libertad total es una palabra que se escurre, que sonríe
desde sus labios.
Está loca y es fuerte, muy fuerte, su manera de mirar.
De besar. De amar la luna llena cada mes.
Hay hombres que quisieron morir por ella -intentaron suicidarse
en tardes oscuras.
Hay hombres que la odian porque es libre.
Hay nombres de hombre que no quiere pronunciar.
Es fuerte su manera de besar, de amar la luna llena,
de llorar la nueva cada mes. Cada adiós. Cada siempre.

Ayer llegó a mi casa una postal de California.
Era de ella.
"Quiero que no me ames, pero ven pronto", decía,
y luego: "estaré apoyándome en el contador de aparcamientos".

Es hermosa.
No puso el remite porque sabe que nunca podré ir.