lunes, 22 de enero de 2007

hoì pleîstoi kakoí - Bías de Priene

Los más son malos, decía Bías. O, como prefiere García Gual, los muchísimos son malos.
Otros tradujeron la mayoría es mala, creando una ambigüedad entre si lo que se decía es que en masa somos peores (improbable pensamiento en la época de Bías) o que la mayor parte de las personas somos malos (es decir, perezosos, mezquinos, necios, faltos de areté, de excelencia...)

Bías es uno de los famosos siete sabios de la grecia arcaica. Una de las figuras iniciales indiscutibles de la cultura griega, cultura que ha marcado en muchos sentidos nuestra civilización... Este aforismo suyo nos muestra un pensamiento en el que la aristocracia, la dignidad de la élite, de los mejores, sobrevive a cualquier evolución hacia la democracia...

¿Quién habla? El sabio. Una persona única, especial por su areté. Uno de los mejores (aristoi).

¿Qué dice? Cuidado con los otros, los malos (kakoí).

¿De quién habla? De todos... o de casi todos. De la mayoría.

Lo que hacía único al sabio, sin embargo, era el reconocimiento de los demás. La mayoría, los muchísimos, difundía la fama de la excelencia de Bías como juez y como sabio.

Hoy día, en cambio, la mayoría no es unánime. El aforismo de Bías se ha convertido en una acusación mutua en un corral de comedia, sin la garantía del prestigio del que lo emite ni el apoyo de la mayoría que lo acepte. Cuando hoy decimos que la mayoría es mala, ¿no sufrimos acaso más que una rabieta en la que publicitamos nuestra pretendida excelencia con un pataleo erudito?