viernes, 26 de enero de 2007

¡Ay, los obispos! (la familia)

La equiparación de la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer "a otro tipo de uniones", dicen los obispos del sur, "inevitablemente acaba por debilitar y desestabilizar el matrimonio y la familia".

¿No era la hipocresía, los matrimonios por motivos económicos, la dependencia, la falta de respeto que supone considerar a la esposa una posesión del marido, la asimetría de las obligaciones y las espectativas lo que debilita el matrimonio y llega a hacerlo reventar?

Y el neoliberalismo y su ausencia de respeto por la dignidad de las personas, ¿no afecta eso más a las uniones que el que se produzcan otras uniones diferentes? ¿Por qué no se preocupan por esto? ¿Es que se van a tambalear los matrimonios tradicionales porque puedan reconocerse legalmente los nuevos modos de agrupación que se están produciendo en nuestra sociedad?

Además, no vendría mal que el modelo tradicional de familia se pusiera en cuestión y se actualizara para respetar los derechos de niños y niñas, hombres y mujeres, humanos, en fin.