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lunes, 8 de octubre de 2007

Desde hoy nuestro deber es defenderte de ser Dios...

Che, cuarenta años no es nada... mas te mataron tantas veces ya en ese tiempo... Te convirtieron en afiche, en banderola, en portada de revista y en excusa... gastamos tu imagen en las paredes y en los cuadernos, en pegatinas y en pancartas, en cada protesta por cada cosa inane o importante... y, sobre todo, tomamos tu nombre en vano, en el vacío, desde el no hacer mientras se canta a los muertos de dictaduras lejanas y al héroe que era todos los héroes...

Ya lo dijeron allá hace tiempo: desde hoy nuestro deber es defenderte de ser Dios...

Deberíamos traducirlo: desde hoy nuestro deber es poner manos a la obra y volver a llenar de contenido las palabras y las imágenes.

Homenajes. Homenajes.

Che Guevara. Che Guevara.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Cuestión de objetivos

Para el educador humanista o el revolucionario auténtico, la incidencia de la acción es la realidad que debe ser transformada por ellos con los otros hombres y no los hombres en sí.

Quien actúa sobre los hombres para, indoctrinándolos, adaptarlos cada vez más a la realidad que debe permanecer intocada, son los dominadores.

Paulo Freire, Pedagogía del oprimido,
Madrid, Siglo XXI, 2003, pág. 113

De bastante utilidad para la educación en general. Muy importante para materias como Ética o Educación para la ciudadanía.

lunes, 1 de octubre de 2007

Lo que hace falta...

Instrúyase, porque necesitaremos toda nuestra inteligencia.

Conmuévase, porque necesitaremos todo nuestro entusiasmo.

Organícese, porque necesitaremos toda nuestra fuerza.

Lo leí en alguna parte (1), hace tiempo,
allí se le atribuía a Antonio Gramsci.
La única referencia que tengo
es el papelito en el que lo copié.


(1) Cambalache 3,14

viernes, 24 de agosto de 2007

TKP

Partido Comunista Turco

martes, 24 de julio de 2007

Manifiesto...

Estoy leyendo estos días el Diario de una abuela de verano, de Rosa Regás. Es un libro curioso y adictivo en el que se mezclan sentimientos personales, experiencias de la convivencia de la autora con sus nietos y todo tipo de reflexiones sobre la actualidad política, social, nacional, internacional... sobre cuestiones como la guerra, la explotación, la economía, las desigualdades, la violencia, las cuestiones de género, la memoria de nuestro pasado cercano...

En el capítulo 17 hay una reflexión sobre el siglo XX, que surge de una pregunta de un niño, que es difícil no suscribir, en la que se mezcla lo negativo y lo positivo, el horror y la crueldad y los avances... y que termina:

Y sin embargo el siglo XX, con sus horrores y sus incongruencias, con sus nuevos fanatismos que han venido a sustituir a los antiguos, con su indiferencia y frialdad ante el descalabro del entorno, con su dolor universal, es el siglo que me vio nacer, el siglo en el que yo más habré vivido, en él he amado y aprendido y llorado. Casi la vida entera es para mi el siglo XX. ¿Cómo podría renegar de él? Pero al mismo tiempo, ¿cómo no hacerlo?

Rosa Regás, Diario de una abuela de verano,
Barcelona, Círculo de Lectores, 2004, pág. 184

Yo deseo vivir el siglo XXI al menos tanto como el siglo XX (soy bastante más joven que Rosa Regás), por eso me llamó también la atención especialmente lo que podríamos llamar su

Manifiesto para el siglo XXI:

Para el futuro, para el siglo XXI, el siglo de la vida de mis hijos y mis nietos y de todos los que me sucederán, quisiera un mundo donde reinara la palabra y el placer. Donde el celuloide y la virtualidad fueran métodos de conocimiento y ocio y no contenidos últimos, más firmes que las ideas, más absorbentes y dominantes que las creencias. Un mundo en el que la información dejara de ser un rosario de noticias de igual valor e intensidad que se suceden raudas como las horas sin dejar más que una estela de polvo y de olvido.

Quisiera un mundo que se hubiera hartado del consumo y de la estupidez, con hombres y mujeres que cifráramos nuestra dicha en algo que no fuera el dinero, la posesión y el éxito conseguidos a cualquier precio, que supiéramos envejecer sin prótesis y con dignidad, que no encontráramos el techo de nuestro valor en la vanidad, que no fuéramos carne de cañón de manipuladores de las conciencias, que viviéramos conscientes del dolor ajeno, solidarios y generosos.

Quisiera un mundo con gentes libres, dispuestas a compartir e interesadas en la cosa pública y social, con políticos que tuvieran imaginación, voz convincente y discurso templado y perspicaz, que fueran dialogantes y comprensivos, que hablaran del bienestar y de la educación, de la sociedad laica y de la escuela pública, de la justicia y de las oportunidades de los ciudadanos sin otra ambición que enderezar los problemas de sus pueblos.

Quisiera un mundo donde se hundiera de una vez el poder de los rostros invisibles que controlan y manipulan los mercados financieros y especulativos a su antojo para establecer y apoyar nuevas alianzas políticas que les permiten seguir acumulando bienes, poder y riqueza, aún a costa de la miseria de las tres cuartas partes de la humanidad. Que fueran vanas las palabras y las amenazas de los que cryéndose portadores de verdades eternas sumen en la angustia y esclavitud las almas de los hombres.

Quisiera un mundo donde la decencia prohibiera matar y fabricar armas, donde no hubiera lugar para los hombres cuyas riquezas excesivas bastan para solucionar la vida de un continente entero. Un mundo donde la hermandad, la justicia, la libertad y la inteligencia superaran la ambición, el poder y la mentira, donde se hubiera erradicado la violencia, y no corriera la sangre ni de inocentes ni de culpables.

En fin, quisiera un mundo donde cada semana hubiera poetas que homenajear, poetas que recordar, poetas que aplaudir, poetas que amar, y pintores y escritores y políticos y campesinos y ganaderos y cineastas, y actores, inventores, funcionarios o viajeros, y que esa ola de memoria y de amor se expandiera como las galaxias de un universo sin agujeros negros que nos redimiera a todos del temor a la muerte que nos espera, inexorable, cualquier día de este siglo XXI.

Rosa Regás, Diario de una abuela de verano,
Barcelona, Círculo de Lectores, 2004, págs. 185-7

jueves, 19 de abril de 2007

Refranes...

No hay Marx que por bien no venga.

Mario Benedetti, "Bagatelas",
en id., Defensa propia,
Madrid, Visor, 2005, 109

lunes, 16 de abril de 2007

De los olvidos y las fechas...

El día catorce olvidé dos cosas al menos: felicitar un cumpleaños y publicar algo sobre la II República española. Andaba lejos de ciudad y por eso no pude ir a la manifestación en que se recordaba y se pedía ...

Por eso no quiero olvidar también que pronto viene otra fecha señalada: el veinticinco de abril. Recuerdo cómo en aquellos años, adolescentes, escuchamos a una mujer que acababa de volver de Portugal el relato de su estancia allí, de las conversaciones que tuvo, de su alegría... y soñamos con ella que la revolución era posible.

Luego vino lo demás...

lunes, 19 de marzo de 2007

Desde el principio...

La Ilustración, las revoluciones asociadas a la misma... La lucha por la libertad... ¿de quién?, ¿para qué?

Ya lo dijeron desde el marxismo, no fue la liberación del pueblo, sino de los burgueses, fueron revoluciones burguesas que permitieron a la nueva clase pujante convertirse en clase dominante y desarrollar el capitalismo como nuevo modo de explotación...

Pero ya lo dijo antes Olympia de Gouges respecto a la mujer: no fue la liberación de todos, sino de los ciudadanos varones, que a las mujeres se les seguía robando el estatus de ciudadana y los derechos que se le pudieran asociar al mismo.

Parece que Olympia tenía bastante razón, que lo que en el Antiguo Régimen era ley de género lo sigue siendo en el Nuevo Régimen. Desde el principio. En muchos de los grandes ilustrados, también en los pequeños... En las diferencias entre la educación de Emilio y Sofía en el Emilio de Rousseau, en el ambiente social, cultural y científico...

Para muestra, una anécdota. Hérault de Séchelles, aristócrata metido a revolucionario, escribe en el primer capítulo de su Teoría de la ambición, dedicado a los "preceptos generales para ser persona de genio", un precepto claramente dedicado a los varones -podemos pensar que, para él, somos los únicos que podemos llegar a ser personas de genio- que dice:

Tómese en cuenta la idea de la debilidad y la vanidad de la mujer.

En un pequeño comentario perdido está todo: la exclusión del genio y el poder, la descalificación, el ninguneo...

No cabe duda de que fue una Ilustración incompleta y de que ¡hay que completarla!

martes, 13 de marzo de 2007

Una tarea que aún tenemos que realizar.

En la actualidad tenemos los recursos técnicos y materiales para satisfacer las necesidades animales del hombre. No hemos desarrollado los recursos culturales y morales -o las formas democráticas de organización social- capaces de hacer posible el uso humano y racional de nuestra riqueza material y nuestro poder. Resulta concebible la implantación de los ideales liberales clásicos tal como han sido desarrollados y expresados en su forma libertaria socialista. Pero eso sólo podrá hacerlo un movimiento revolucionario popular, arraigado en amplias capas de la población y decidido a eliminar todas las instituciones represivas y autoritarias, estatales y privadas. Crear ese muvimiento es un reto al que nos enfrentamos y del que debemos salir triunfantes si queremos escapar de la barbarie contemporánea.

Noam Chomsky, El gobierno en el futuro,
Barcelona, Anagrama, 2005, pág. 69

jueves, 8 de febrero de 2007

La falta de líderes como excusa...

Por supuesto que necesitamos líderes, es natural que surjan y se impongan; pero el error [...] el error está en presuponer al líder, Julio, en no mover un dedo si nos falta, en esperar sentados a que aparezca y nos reúna y nos dé consignas y nos ponga en marcha. El error es tener ahí delante de las narices cosas como la realidad de todos los días, como la sentencia del Tribunal Russell, ya que anduviste en eso y me sirve de ejemplo, y seguir esperando a que sea siempre otro el que haga el primer llamado.

Julio Cortázar, Fantomas contra los vampiros multinacionales,
Barcelona, Destino, 2002, pág. 71

lunes, 5 de febrero de 2007

Lo importante y lo único

... el narrador pensó que alguien muy querido había dicho que el primer deber de un revolucionario era hacer la revolución, frase que andaba engolando muchos pescuezos en tierras calientes y templadas, pero a nadie se le ocurría reparar en esa mención casi marginal de "primer deber", un deber al que seguían otros puesto que ése era el primero. Y esos otros no habían sido enumerados porque no hacía falta, porque al decir esa frase el Che había mostrado una vez más su humildad maravillosa, había dicho "el primer deber" mientras tantos otros hubieran dicho "el único deber", y en ese pequeño cambio de nada, una palabrita por otra, estaba el gran matete, la diferencia capital no solamente en las conductas del presente sino en el destinoaún tan lejano de cualquier revolución hecha o por hacer.

Julio Cortázar, Fantomas contra los vampiros multinacionales,
Barcelona, Destino, 2002, pág. 25-26