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jueves, 3 de mayo de 2007

Urbanidad, civismo...

Por ejemplo,
es conveniente
no olvidar
...
...
...
¿qué era?
...
...

¡Ah, sí!
...
...
...

Tirar de la cisterna.


lunes, 23 de abril de 2007

Humanismo y libertad.

"Lo que me asusta del humanismo es que presenta cierta forma de nuestra ética como modelo universal para cualquier tipo de libertad. Me parece que hay más secretos, más libertades posibles y más invenciones en nuestro futuro de lo que podemos imaginar en el humanismo, tal y como está representado dogmáticamente de cada lado del abanico político: la izquierda, el centro, la derecha".

Michael Foucault, "Verdad, individuo y poder",
en id. Tecnologías del yo,
Barcelona, Paidós, 1990, pág. 150

lunes, 5 de febrero de 2007

Lo importante y lo único

... el narrador pensó que alguien muy querido había dicho que el primer deber de un revolucionario era hacer la revolución, frase que andaba engolando muchos pescuezos en tierras calientes y templadas, pero a nadie se le ocurría reparar en esa mención casi marginal de "primer deber", un deber al que seguían otros puesto que ése era el primero. Y esos otros no habían sido enumerados porque no hacía falta, porque al decir esa frase el Che había mostrado una vez más su humildad maravillosa, había dicho "el primer deber" mientras tantos otros hubieran dicho "el único deber", y en ese pequeño cambio de nada, una palabrita por otra, estaba el gran matete, la diferencia capital no solamente en las conductas del presente sino en el destinoaún tan lejano de cualquier revolución hecha o por hacer.

Julio Cortázar, Fantomas contra los vampiros multinacionales,
Barcelona, Destino, 2002, pág. 25-26

domingo, 4 de febrero de 2007

Hedonistas...

Según Esperanza Guisán Seijas, "el hedonista no ve nada heroico ni positivo en que los hombres sufran. Comprende que dado lo que el mundo es, lleno de dolores y limitaciones, la prueba del dolor puede humanizarnos y hacernos comprender lo que otros sufren. Pero, en sí, todo dolor es un agravio, y si los hombres sólo se hacen sabios en el sufrimiento es que las cosas funcionan mal en el Orden Cósmico, orden que habría que combatir e intentar cambiar en la medida en la que el hombre fuera capaz; denunciar y denigrar en la medida en que sólo nos quedase el derecho al pataleo.

El hedonista es el más radical de los rebeldes. Se extralimita en el sentido de que a su rebeldía no le pone límites, ni el juego de los posibilismos le resulta atractivo. Imposible es una palabra maldita en su diccionario porque implica un poder de algún tipo que coarta mi posibilidad." (pág. 41)

"Los hedonistas, paradójicamente, solemos ser dolientes incurables que queremos apurar al máximo la copa del vino espumoso del goce que se desvanece rápidamente, que se evapora antes de que nos hayamos percatado. Hemos visto un resquicio en la puerta y luchamos tenazmente por abrirla del todo. Es un esfuerzo colosal y necesitaríamos de la solidaria colaboración de los restantes humanos. (pág. 97)

Pero los humanos son insensibles al dolor y al goce de tanto que han padecido, o se han dormido simplemente para no sentir. Los más doctos se entretienen haciendo raíces cuadradas. Los más santos quieren salvar a los hombres y se mofan de los hedonistas, que sólo quisiéramos hacerlos algo más felicies.

[...]

Ser hedonista es una tarea heroica en un mundo mediocre y gris. Es como pedir demasiado dado lo que la vida y los hombres pueden dar de sí. Ser hedonista es ser un poco loco y no atenerse a realidades ni a posibilidades tan siquiera. Es jugar a una sola carta todo el capital. Es estar dispuesto a perderlo todo por vivir esperando que la brisa del goce nos acaricie las manos, el rostro, las nalgas."(pág.98)

Esperanza Guisán Seijas, Manifiesto hedonista,
Barcelona, Anthropos, 1990

viernes, 2 de febrero de 2007

Saber y felicidad

- Y ¿por qué querían ser sabios?

- Sencillamente, para ser felices, y de manera definitiva.

Roger-Pol Droit, La filosofía explicada a mi hija,
Barcelona, Paidós, 2005, pág. 47

lunes, 29 de enero de 2007

Una reflexión sobre los papeles del profesorado de filosofía...

Nos redefinirán, ¿por qué no?, nuestras reacciones ante nuestro nuevo entorno educativo: ¿seremos gusanos que se alimenten de podredumbre? ¿o seremos capaces de construirnos una nueva identidad, un nuevo papel, y desarrollar lo que de positivo encontremos en la nueva situación, inventarlo incluso, si es preciso?

Luchas y cambios

“...Cuando luchamos por
cambiar las cosas,
muchas veces olvidamos
que eso incluye cambiarnos
a nosotros mismos...”

Subcomandante Insurgente Marcos

viernes, 26 de enero de 2007

Dos consejos y una predicción

Empédocles dijo:

Manteneos completamente aparte de las hojas de laurel. (31 B 140)

¿Gastronomía o ética? ¿Consejo médico o reserva frente a la fama?

También propuso hacer ayuno de la maldad, (31 B 144) mezclando ética y dietética.

Pero nos castigó con este terrible pronóstico, entre ético y psicológico:

Puesto que estáis agitados por insoportables maldades
nunca aliviaréis el ánimo de las infortunadas aflicciones. (31 B 145)

Los textos de Empédocles están tomados de
Eggers Lan y otros, Los filósofos presocráticos, vol. II,
Madrid, Gredos, 1979

jueves, 25 de enero de 2007

Una noticia única...

El presidente de Nicaragua ha ordenado mediante un decreto presidencial la reducción a la mitad de los salarios de los altos funcionarios del Ejecutivo -incluido el suyo propio- para ahorrar una cantidad significativa al mes, la cual se destinará a cubrir demandas de la juventud. Junto a esta medida ha prohibido los fatídicos "gastos de representación", verdaderos pagos en especie -a veces muy difíciles de controlar-.

Gusta leer esto.

martes, 23 de enero de 2007

Una pregunta para la Filosofía

¿Por qué el otro es el otro?

Y no vale escaparse con disquisiciones y circunloquios... no es una simple pregunta teórica.

lunes, 22 de enero de 2007

Analéctica y liberación

El punto de partida de la analéctica es la afirmación, es decir, la negación de la negación que hace el sistema.

El sistema niega [excluye, oprime, etc.] como totalidad al otro, el cual queda excluido de la totalidad que compone el sistema.

Se niega al sistema. El otro niega su otredad, es decir, la negación que le ha hecho el sistema: niega al sitema como referencia válida.

Se produce en consecuencia una superación en una nueva totalidad más justa que da su lugar en su seno al otro en su otredad, respetando y teniendo en cuenta su otredad como algo propio, no otro, pero no negado ni normalizado.

La analéctica se presenta en la Filosofía de la Liberación como opción liberadora frente a la dialéctica de la opresión. Véase este esquema de Enrique Dussel que, en su obra Filosofía de la Liberación Latinoamericana, planteaba que para descubrir nuevas categorías con las cuales nos sea posible [a los latinoamericanos] pensarnos a nosotros mismos, hay que comenzar por hablar como los europeos y, desde ellos, probar sus limitaciones:

Dialéctica dominadora versus Analéctica liberadora
actitud conquistadora versus actitud colaboradora
actitud divisionista versus actitud convergente
actitud desmovilizadora versus actitud movilizadora
actitud manipuladora versus actitud organizativa
actitud invasora versus actitud creadora.

Tiempos

Ni pasados ni futuros, presentes. Es lo único que puede de verdad vivirse. Revivir el pasado es un modo de vivir el presente, no de vivir el pasado. En cierta medida es sano, interesante y muchas otras cosas... pero no es buena la instalación permanente en este modo de vida. Anticipar el futuro, prever, planificar, desear... es una buena actividad para el presente, siempre que no perdamos de vista que seguimos en él...

Nos hacen, nos hacemos...

Me hacen, mi lugar en el sistema, mi origen en la cultura...
Me hago, con mis decisiones, con mis actos...

¡Cuidado con el esencialismo! Pero también cuidado con perder la realidad en la que nos movemos.

daimon

Estobeo, en su Florilegio, atribuye a Heráclito la afirmación de que el carácter del hombre es su demonio. Ya desde la antigüedad se relacionó esta afirmación con el daimon de Sócrates (por ejemplo, Plutarco, en sus cuestiones platónicas). Desde luego, la frase permite muchos juegos de palabras, sobre todo con la contaminación cristiana del significado original griego de demonio.

Comunidad de bienes y amistad.

Las cosas de los amigos son comunes.

Según varios autores antiguos (Platón, Timeo, Aristóteles, Diógenes Laercio), esta afirmación proviene de Pitágoras. Después, a lo largo de los siglos, ha tomado muchos sentidos (lo mío es tuyo, dicho en ambas direcciones; lo mío es tuyo, pero no todo; si te hace falta, te presto algo; un día de estos nos vemos y tomamos unas copas en algún sitio, no en mi casa, pago yo).

Grandes errores

Nuestro gran error es intentar obtener de cada uno en particular las virtudes que no tiene, y desdeñar el cultivo de las que posee.

Marguerite Yourcenar

No sólo ese, también tolerar la ausencia de unos mínimos de virtud, sin los cuales es difícil obtener un comportamiento humano, respetar los derechos y la dignidad de los demás seres humanos.

Ellos de sí mismos.

Dice Estobeo en su Florilegio que a Anacarsis le preguntaron qué enemigos tienen los humanos y que a esto respondió: Ellos de sí mismos.

Pesimismo, realismo, sarcasmo...

(táchese lo que no proceda).

hoì pleîstoi kakoí - Bías de Priene

Los más son malos, decía Bías. O, como prefiere García Gual, los muchísimos son malos.
Otros tradujeron la mayoría es mala, creando una ambigüedad entre si lo que se decía es que en masa somos peores (improbable pensamiento en la época de Bías) o que la mayor parte de las personas somos malos (es decir, perezosos, mezquinos, necios, faltos de areté, de excelencia...)

Bías es uno de los famosos siete sabios de la grecia arcaica. Una de las figuras iniciales indiscutibles de la cultura griega, cultura que ha marcado en muchos sentidos nuestra civilización... Este aforismo suyo nos muestra un pensamiento en el que la aristocracia, la dignidad de la élite, de los mejores, sobrevive a cualquier evolución hacia la democracia...

¿Quién habla? El sabio. Una persona única, especial por su areté. Uno de los mejores (aristoi).

¿Qué dice? Cuidado con los otros, los malos (kakoí).

¿De quién habla? De todos... o de casi todos. De la mayoría.

Lo que hacía único al sabio, sin embargo, era el reconocimiento de los demás. La mayoría, los muchísimos, difundía la fama de la excelencia de Bías como juez y como sabio.

Hoy día, en cambio, la mayoría no es unánime. El aforismo de Bías se ha convertido en una acusación mutua en un corral de comedia, sin la garantía del prestigio del que lo emite ni el apoyo de la mayoría que lo acepte. Cuando hoy decimos que la mayoría es mala, ¿no sufrimos acaso más que una rabieta en la que publicitamos nuestra pretendida excelencia con un pataleo erudito?

miércoles, 29 de noviembre de 2006

Finales de siglo XX

Si pensamos en términos históricos, vivimos en la edad de hierro, cuyo acto final es la barbarie; si pensamos en términos morales, vivimos en la edad de fango.

Octavio Paz, La llama doble,
Barcelona, Seix Barral, 1994, pág. 133

lunes, 12 de junio de 2006

épiméleia heautou (8) del otro a uno mismo

En la antigüedad, el cuidado de uno mismo estaba asociado al cuidado del otro, al ejercicio como sujeto político, como gobernante (cf. Alcibíades de Platón). El tratamiento y la cura sui se relacionan con el otro como finalidad. Poco a poco se va destacando más el carácter de reciprocidad de esta relación: al ocuparme de mí mismo consigo el bien para la ciudad, bien que revierte sobre mí, que habito en ella (cf. La República de Platón). Pero también se destaca la implicación esencial de la psique consigo misma en este cuidado de sí y subsiguiente preocupación por el otro (cf. Fedón de Platón, la anámnesis y la recuperación del conocimiento de sí misma y del saber de la justicia necesario para el cuidado).

Pero esta triple y potente implicación entre el sí mismo y el otro se va diluyendo y en la época helenística, ya en los siglos I y II de nuestra era, se disocia claramente el cuidado de sí mismo y el cuidado de los otros.

Nos recuerda Foucault: "El sí mismo por el que uno se preocupa ha dejado de ser un elemento entre otros, ha dejado de ser un enlace, una bisagra, un elemento de transición tendente a otra cosa que sería la Ciudad o los otros. El sí mismo se convierte en el objeto definitivo y único de la preocupación por uno mismo", y después añade, "uno se preocupa de sí y para sí mismo, y es en esta preocupación por uno mismo donde este cuidado encuentra su propia recompensa" (M. Foucault, Hermenéutica del sujeto, la Piqueta, 1994, pp.67-68).

De aquí se pasa a la idea del cuidado de sí encerrado en sí mismo y de la espiritualidad absorbiendo a la filosofía. los términos centrales son ya salvación, conversión, cultura (cultivo) de sí mismo. El nuevo marco comienza a definirse así: "existe un conjunto de valores determinados siguiendo un orden y una jerarquizada coordinación; esos valores son universales y al mismo tiempo accesibles únicamente a algunos; esos valores no pueden ser alcanzados más que al precio de sacrificar la propia vida y de comportarse siguiendo determinadas reglas. El proceso y las técnicas para acceder a estos valores también están jerarquizados y ordenados respecto a un ámbito del saber que regula y transforma los comportamientos. Es en esta cultura del yo en la que hay que inscribir la historia de la subjetividad, la historia de la relación entre sujeto y verdad" (M. Foucault, Hermenéutica del sujeto, la Piqueta, 1994, p.69).

Hablamos ya aquí de la filosofía helenística, de las reinterpretaciones neoplatónicas, del epicureísmo y el estoicismo, de los cínicos... pero también de la entrada en el juego del sujeto del cristianismo...