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jueves, 30 de agosto de 2007

El que ya lo sabe todo

El que ya lo sabe todo que no venga a escucharme,
que no venga a escucharme.
Siempre he cantado para el que ha querido aprender,
porque yo aún aprendo del que me escucha,
del que me hace callar o no me escucha,
por eso digo:
el que ya lo sabe todo que no venga a escucharme,
que no venga a escucharme.

El deseo y la esperanza,
la derrota no aceptada,
la duda de todo saber,
la alegría bien ganada,
la tristeza de un tiempo enfermo
de hipocresía forzada
que queremos muy diferente,
es lo que yo canto.

El que ya lo sabe todo que no venga a escucharme,
que no venga a escucharme.
Un grito seguro y unos cuantos matices,
poemas de viejos poetas,
un amor todavía vivo,
mucha rabia acumulada
en la lucha necesaria
contra el colchón inmenso
que nos quieren echar encima,
es lo que yo canto.

El que ya lo sabe todo que no venga a escucharme,
que no venga a escucharme.
El desastre cotidiano que se arrastra años y años,
la lentitud de la recuperación
y los que caen por el camino,
los tiros mal dirigidos
y, por qué no decirlo también,
una fe, una gran fe
en determinada gente
es lo que yo canto.

El que ya lo sabe todo que no venga a escucharme,
que no venga a escucharme.

Raimon, Poemas y canciones,
Barcelona, Ariel, 1976, págs. 144-147


Esto lo cantaba Raimon en catalán, allá por el año 1974. Yo creo que aún está vigente, aunque hay que aplicarlo a otras cosas, o a las mismas, pero que se presentan con otras caras, que usan otras armas y otras estrategias.

miércoles, 20 de junio de 2007

No esperes ...


lunes, 12 de febrero de 2007

Libertad quiere decir...

libertad quiere decir:
no hay nada que perder
y nada sólo es nada pero es gratis…

F. Foster / Kris Kristofferson, Me and Bobby McGee,
adaptación de Gabriel Sopeña
via Peleando a la contra...

lunes, 29 de enero de 2007

Etiquetas

Me pasó la dirección Nat, de Guerra a la Penumbra y Notas en el margen. Está en El Lolaberinto. Pero no me resisto a copiarla yo también. Creo que es buena para leerla solo, pero también para trabajarla con los alumnos y alumnas de la Escuela Secundaria. Muy buena:

Etiquetas (Álvaro Fraile)

Le llamas indecente porque anda entre la gente de mala reputación
la llamas transgresora porque no hace caso a normas que no dicte el corazón
le llamas idealista por querer vivir al día cada nuevo amanecer
y a ese ni le llamas porque nadie se acuerda de él

la llamas facilona por confundir siempre toda relación con amor
le llamas optimista porque su punto de vista lleva siempre algún color
le llamas inmaduro porque un día vio el futuro y así no se quiere ver
no sabes llamar a ese porque ni le quieres conocer

le llamas el vendido porque cantó convencido y oye, su canción gustó
le llamas retrasado porque va más lento y claro retrasa la producción
le llamas el hortera porque en verdad se la pela vestir mal o del revés
algo malo llamas a ese porque tú no le puedes ni ver

pon una etiqueta a cada persona y tú tranquilo ya verás como aún nos sobran etiquetas para ti.

la llamas anticuada porque para ella es sagrada su religión y su fe
le llamas bicho raro porque no lo tiene claro y no sabe muy bien quién es
le llamas extranjero porque un día tuvo un sueño que acampó en otro país
a ese no quieres llamarle que a saber que dice él de ti

le llamas diferente porque le es indiferente ser distinto a los demás
le llamas progresista porque piensa que en la vida de algún modo hay que avanzar
le llamas pordiosero porque eligió ser austero sin lujos ni propiedad
y a ese no sabes llamarle porque no se te ha ocurrido ná

le llamas el asalta cunas por enamorarse de una que veinte años menor que él
le llamas la maricona porque ama a las personas sin fijarse si es mujer
le llamas revolucionario por no pasar por el aro por creer en la igualdad
y como a ese se la sopla te cansaste de llamarle ya

hay una etiqueta intransigente a punto de ser puesta para siempre en tu frente, una etiqueta para ti.

jueves, 25 de enero de 2007

No te rindas

Una excelente traducción al argentino de la canción Don't give up de Peter Gabriel.
Copio sólo la parte positiva, la oferta de apoyo y cariño.
La canción completa, en El Hogar de Seikilos.

------------------------------------
No te rindas,
porque tenés amigos.
No te rindas,
todavía no estás vencido.
No te rindas,
sé que podés hacer las cosas bien.
------------------------------------
No te rindas,
todavía nos tenés a nosotros.
No te rindas,
no necesitamos mucho de nada,
No te rindas,
porque en algún lado hay un lugar
al que pertenecemos.

Descansá tu cabeza,
te preocupás demasiado.
Todo va a mejorar:
cuando los tiempos se ponen duros
podés apoyarte en nosotros.
No te rindas,
por favor, no te rindas.
------------------------------------
No te rindas,
porque tenés amigos.
No te rindas,
no sos el único.
No te rindas,
no hay razón para avergonzarse.
No te rindas,
aún nos tenés a nosotros.
No te rindas ahora,
estamos orgullosos de quién sos.
No te rindas,
sabés que nunca fue fácil.
No te rindas,
porque yo creo que hay un lugar
hay un lugar al que pertenecemos.
------------------------------------

lunes, 15 de enero de 2007

foráneo

(Del b. lat. foranêus). adj. Forastero, extraño.

fuente: D.R.A.E.
Madrid, 2001, vol I, pág.1076

Como en "me enteré que soy foráneo a través de un diario de la Capital", de la canción Yo nací en Montevideo, de Quintín Cabrera.

Los Reyes son los padres

Vamos a hablar, hijos míos,
ya sabéis que los Reyes son los padres.
Que mataron a los indios por ser buenos
los vaqueros, machistas y cobardes.

Queremos que sepáis que el amor,
como todo lo hermoso, no es pecado.
Que Popeye se alimenta de espinacas
pero también de carne y de pescado.

Que es agente de la CIA el Ratón Mickey
y más que nada, Tarzán, es un racista.
Supermán es asexuado y gilipollas
y todos ellos son anticomunistas.

Que los niños no vienen de París
-y mucho menos de adentro de un repollo-
que los tigres de papel son cuentos chinos:
jamás el Coco se ha comido un rosco.

También el negro es un color hermoso
y no todo lo blanco es trigo limpio.
Quienes manejan las tonalidades
son miserables que se han hecho muy ricos.

Que el Oro de Moscú y el cuarto oscuro,
la cigüeña, la bruja y los angelitos,
son mentiras terroristas de los grandes
para tener engañados a los chicos.

Que ser virgen tampoco es una hazaña:
no hay diferencia entre falda y pantalones.
Para tirar adelante en esta vida
da lo mismo ovarios que cojones.

Acabamos, por hoy, con este rollo.
Hacéis bien si estáis tomando nota,
pero cuidado, que hay que tener presente,
que los padres, como todos, se equivocan.

Quintin Cabrera

En realidad estaba buscando otra canción de Quintín, pero me encontré esta por el camino... y me hizo recordar que muchas de las luchas en las que nos metemos no se iniciaron ayer.

La otra canción... no la encontré, al menos completa. Encontré sólo una versión mezclada con otras cosas entre las letras de Skaparapid, donde Yo nací en Montevideo se convierte en Barrio el Karmen:

No solo no nos pagaron
no nos dejaron ni protestar
nos disolvieron a tiros
frente a la estatua de la libertad
y no me preguntes nada
sobre mi patria no quiero hablar
me enteré que era de fuera
a través del diario de la capital
Yo vivo en el barrio del karmen
¡No puedo hablar!
Hay quien vive en Nueva York
¡Si puede hablar!
Hay quienes asaltan bancos
¡No puedo hablar!
Hay quien los roba por dentro
¡Si puede hablar!
Yo fui a reclamar mi sueldo
¡No puedo hablar!
Mataron a un compañero
Ahora hablo más, más, más...
Si grande fue nuestro asombro
cuando el ejercito entró en acción
más nos sorprendió la radio
cuando escuchamos la información
Parece que una potencia no se
de donde nos dirigió y éramos
tod@s de fuera desde el curioso
hasta el orador
El burgués tiene la mesa
La iglesia tiene la misa
El proletario la masa
y el fascista la camisa.
Que divertido es el mundo dando
vueltas tan deprisa
con la mesa, con la misa,
con la masa y la camisa.

lunes, 1 de enero de 2007

Parábola del billar ... y más.

La cantaba Luis Pastor, pero era un poema de Carlos Álvarez, de su época en las cárceles, entre 1963 y 1965.

NO PUEDE haber otro juego
tan cruel como el billar:
tres hombres en una celda
condenados a chocar.

Siempre es una bola blanca
la que ataca con afán:
la bola roja está roja
de los golpes que le dan.

¡Ay bola de roja sangre
que nunca quiere atacar!
¡Ay blanca bola de nieve
que la obligas a jugar!

El verde color del campo
se ha puesto triste de ver
que a la tierra malherida
no la dejan florecer.

Y todo, porque a unos hombres
les parece diversión
lanzarle a una bola roja
disparos al corazón.

El mismo Carlos Álvarez que luego escribió, en el ferrocarril de Langreo, en el verano de 1971:

Yo soy aquél que ayer no más decía
el verso rojo y la canción humana.
No me importa decir lo que decía.
Volverá la esperanza una mañana.

Fuente: Carlos Álvarez, Como la espuma lucha contra la roca,
Bilbao, Zero, 1976

viernes, 22 de diciembre de 2006

No esperes...

No esperes golpes de suerte,
seguirás a su merced
mientras haya gente que
trafique con la muerte.

No esperes de ningún modo
que se dignen consentir
tu acceso al porvenir
los que hoy arrasan con todo.

Joan Manuel Serrat, "No esperes", Cada loco con su tema, 1983

viernes, 15 de diciembre de 2006

nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno

Hace ya tanto tiempo... Lo cantaba Paco Ibáñez, en el Olimpia, además de escucharlo, yo lo leía en casa. De Gabriel Celaya fue uno de mis primeros libros de poemas. Su poema La poesía es un arma cargada de futuro se convirtió en un himno del compromiso del artista y del ciudadano...

Tantos poemas... un hombre sabio.

Masa

Cantaba Viglietti, Daniel, y César Vallejo ponía la letra. El disco en el que estaba la canción era de vinilo negro, y venía envuelto en una cartulina blanca porosa, con dibujos, con letras...

La canción, bueno, creo que mejor la leéis y opináis vosotros mismos:

Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: ”¡No mueras; te amo tanto!”
Pero el cadáver, ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
”¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!”
Pero el cadáver, ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil
clamando: ”¡Tanto amor, y no poder nada contra la muerte!”
Pero el cadáver, ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: ”¡Quédate, hermano!”
Pero el cadáver, ¡ay! siguió muriendo.

Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver, triste, emocionado;
incorporose lentamente,
abrazó al primer hombre; echose a andar.

lunes, 11 de diciembre de 2006

Paul Eluard - Libertad

Se repite en distintos lugares de mis sueños, mis cantores, mis poetas... una fuente común: Libertè, de Paul Eluard. Estaba Yo te nombro, que cantaba Nacha Guevara, que fue una versión muy libre que escribió Gian Franco Pagliaro. También Escribo tu nombre, de Ramón Muntaner y Pere Quart, más fiel quizás al original... Copio aquí una traducción completa del poema de Eluard (he encontrado por ahí muchas versiones fragmentarias en francés y en español, creo que esta es completa):

En mis cuadernos de escolar
en mi pupitre en los árboles
en la arena y en la nieve
escribo tu nombre.

En las páginas leídas
en las páginas vírgenes
en la piedra la sangre y las cenizas
escribo tu nombre.

En las imágenes doradas
en las armas del soldado
en la corona de los reyes
escribo tu nombre.

En la selva y el desierto
en los nidos en las emboscadas
en el eco de mi infancia
escribo tu nombre.

En las maravillas nocturnas
en el pan blanco cotidiano
en las estaciones enamoradas
escribo tu nombre.

En mis trapos azules
en el estanque de sol enmohecido
en el lago de viviente lunas
escribo tu nombre.

En los campos en el horizonte
en las alas de los pájaros
en el molino de las sombras
escribo tu nombre.

En cada suspiro de la aurora
en el mar en los barcos
en la montaña desafiante
escribo tu nombre.

En la espuma de las nubes
en el sudor de las tempestades
en la lluvia menuda y fatigante
escribo tu nombre.

En las formas resplandecientes
en las campanas de colores
en la verdad física.
escribo tu nombre.

En los senderos despiertos
en los caminos desplegados
en las plazas desbordantes
escribo tu nombre.

En la lámpara que se enciende
en la lámpara que se extingue
en la casa de mis hermanos
escribo tu nombre.

En el fruto en dos cortado
en el espejo de mi cuarto
en la concha vacía de mi lecho
escribo tu nombre.

En mi perro glotón y tierno
en sus orejas levantadas
en su patita coja
escribo tu nombre.

En el quicio de mi puerta
en los objetos familiares
en la llama de fuego bendecida
escribo tu nombre.

En la carne que me es dada
en la frente de mis amigos
en cada mano que se tiende
escribo tu nombre.

En la vitrina de las sorpresas
en los labios displicentes
más allá del silencio
escribo tu nombre.

En mis refugios destruidos
en mis faros sin luz
en el muro de mi tedio
escribo tu nombre.

En la ausencia sin deseo
en la soledad desnuda
en las escalinatas de la muerte
escribo tu nombre.

En la salud reencontrada
en el riesgo desaparecido
en la esperanza sin recuerdo
escribo tu nombre.

Y por el poder de una palabra
vuelvo a vivir
nací para conocerte
para nombrarte

Libertad

martes, 5 de diciembre de 2006

No pido mucho...

No demano gran cosa... el poema original lo escribió también Miquel Marti Pol. Conocí este poema en la canción de Kiko Veneno del disco aquél de finales de los setenta. (Sigo con los recuerdos esta noche). Un texto genial, una exigencia algo más que razonable:

No pido mucho
poder hablar sin cambiar la voz
caminar sin muletas
hacer el amor sin que haya que pedir permiso
escribir en un papel sin rayas.

O bien si parece demasiado
escribir sin tener que cambiar la voz
caminar sin rayas
hablar sin que haya que pedir permiso
hacer el amor sin muletas.

O bien si parece demasiado
hacer el amor sin que haya que cambiar la voz
escribir sin muletas
caminar sin que haya que pedir permiso
hablar sin rayas.

O bien si parece demasiado…

(Aún me parece oir la voz y las guitarras).

Romance. Un poema de Miquel Marti Pol cantado por Mª del Mar Bonet

Sigo encontrando recuerdos... algún papel perdido con una letra copiada, o traducida, de una canción que disfruté entonces, allá por el año ochenta y trés... (El enlace del título del post lleva a la letra original, yo copio la del papel de mis recuerdos).

Si nos besamos por las calles
vacilarán las casas
las mujeres del barrio
lo contarán al alcalde,
vendrán guardias civiles
blandiendo cimitarras
dos curas del Remedio
y el somatén con armas.
Convictos de tal crimen
nos colgarán en plaza
y una vez ya colgados
repicarán campanas,
acudirá la gente,
proclamarán la alarma,
con modestia el alcalde
dirá cuatro palabras.
Será un día revuelto
con mucha tramontana,
¡que baile nuestro amor
toda la santa tarde!
A vernos vendrá gente
de toda la comarca,
alguien dirá: ¡Es muy triste!
y te mirarán las piernas.
En torno al catafalco
niñas uniformadas
recaudarán dinero
para las misiones de Asia.
En cuanto se haga oscuro
volveremos a casa,
gatos adúlteros vivirán
su noche en los tejados,
nos dolerá el cuello,
tendremos las manos bien frías,
los ojos inflamados por el viento,
y un temblor en las piernas.
Siniestros vigilantes
con horcas y guadañas
perseguirán sin tregua
parejas escondidas.
Antes de que claree
huiremos hacia Francia
por los viejos caminos del bosque
disfrazados de mendigos.
Cuando estemos bien lejos
en cualquier honda umbría
quemaremos las rospas
y el rastro borraremos.
Entonces, libres, solos
y sin una palabra,
nos besaremos de nuevo
con una fuerza extraña
.

viernes, 1 de diciembre de 2006

Nosotros somos seres racionales
de los que toman las raciones en los bares...

Siniestro Total

lunes, 27 de noviembre de 2006

Una historia de amor (excusa para copiar unas letras de canciones)

Cantaba Ismael Serrano,

una posibilidad existe
de que amanezcas conmigo
y los cañones se oxiden,

y yo sonreía pensando en tí, buscando las palabras para decirte, encantarte, contarte cómo me siento esta mañana. No encontraba nada que no me pareciera más cursi de la cuenta, más empalagoso de lo soportable, demasiado inadecuado...

Saltó entonces el CD dos canciones hacia atrás, y encontré un poema que me gustaría haberte escrito:

Reconocerme en los rincones de tu abrazo,
comprarte flores cuando sales del trabajo,
volver contigo cuando escucho el noticiero,
quedarme fuera y que me empape el aguacero
para estar cuerdo y seguir despierto.
Tenerte cerca cuando estalle la razón,
besar tu estambre, congelar la habitación
contigo dentro para estar cuerdo.

Se llamaba, la canción, la cordura, y aunque el final tan frío no termina de convencerme -¡quién querría una compañera congelada y atrapada!- el resto sí...

lunes, 2 de octubre de 2006

Sobre la pau/sobre la paz. Raimon, 1967

A Ernesto Guevara



A veces la paz
no es más que miedo:
miedo de ti, miedo de mi,
miedo de los hombres que no queremos la noche.
A veces la paz
no es más que miedo.

A veces la paz
tiene sabor a muerto.
A los muertos para siempre,
a los que son sólo silencio.
A veces la paz
tiene sabor a muerto.

A veces la paz
es como un desierto
sin voces ni árboles,
como un vacío inmenso donde mueren los hombres.
a veces la paz
es un desierto.

A veces la paz
cierra las bocas
y ata las manos,
sólo te deja las piernas para huir.
A veces la paz.

A veces la paz
no es más que eso:
una vacía palabra
para no decir nada.
A veces la paz

A veces la paz
hace mucho más daño;
a veces la paz
hace mucho más daño.
A veces la paz.

Esto es una traducción. La canción que Raimon escribió en su propia lengua puede sonar mucho más desgarradora (sobre todo si se la oís cantar a él).

lunes, 18 de septiembre de 2006

Detrás está la gente

Otra cosa que no hay que olvidar nunca si se está ahí delante, y tampoco si se está aquí detrás.

Un día debería pensar en esto...

domingo, 11 de junio de 2006

Y...

El milagro de existir...
El instinto de buscar...
La fortuna de encontrar...
El gusto de conocer...

La ilusión de vislumbrar...
El placer de coincidir...
El temor a reincidir...
El orgullo de gustar...

La emoción de desnudar...
y descubrir, despacio, el juego.
El rito de acariciar
prendiendo fuego.

La delicia de encajar
y abandonarse.
El alivio de estallar
y derramarse.

Y el amor,
el amor,
el amor,
el amor,
el amor,
el amor.