lunes, 5 de febrero de 2007

Lo importante y lo único

... el narrador pensó que alguien muy querido había dicho que el primer deber de un revolucionario era hacer la revolución, frase que andaba engolando muchos pescuezos en tierras calientes y templadas, pero a nadie se le ocurría reparar en esa mención casi marginal de "primer deber", un deber al que seguían otros puesto que ése era el primero. Y esos otros no habían sido enumerados porque no hacía falta, porque al decir esa frase el Che había mostrado una vez más su humildad maravillosa, había dicho "el primer deber" mientras tantos otros hubieran dicho "el único deber", y en ese pequeño cambio de nada, una palabrita por otra, estaba el gran matete, la diferencia capital no solamente en las conductas del presente sino en el destinoaún tan lejano de cualquier revolución hecha o por hacer.

Julio Cortázar, Fantomas contra los vampiros multinacionales,
Barcelona, Destino, 2002, pág. 25-26