lunes, 19 de marzo de 2007

Desde el principio...

La Ilustración, las revoluciones asociadas a la misma... La lucha por la libertad... ¿de quién?, ¿para qué?

Ya lo dijeron desde el marxismo, no fue la liberación del pueblo, sino de los burgueses, fueron revoluciones burguesas que permitieron a la nueva clase pujante convertirse en clase dominante y desarrollar el capitalismo como nuevo modo de explotación...

Pero ya lo dijo antes Olympia de Gouges respecto a la mujer: no fue la liberación de todos, sino de los ciudadanos varones, que a las mujeres se les seguía robando el estatus de ciudadana y los derechos que se le pudieran asociar al mismo.

Parece que Olympia tenía bastante razón, que lo que en el Antiguo Régimen era ley de género lo sigue siendo en el Nuevo Régimen. Desde el principio. En muchos de los grandes ilustrados, también en los pequeños... En las diferencias entre la educación de Emilio y Sofía en el Emilio de Rousseau, en el ambiente social, cultural y científico...

Para muestra, una anécdota. Hérault de Séchelles, aristócrata metido a revolucionario, escribe en el primer capítulo de su Teoría de la ambición, dedicado a los "preceptos generales para ser persona de genio", un precepto claramente dedicado a los varones -podemos pensar que, para él, somos los únicos que podemos llegar a ser personas de genio- que dice:

Tómese en cuenta la idea de la debilidad y la vanidad de la mujer.

En un pequeño comentario perdido está todo: la exclusión del genio y el poder, la descalificación, el ninguneo...

No cabe duda de que fue una Ilustración incompleta y de que ¡hay que completarla!