martes, 27 de marzo de 2007

Día internacional contra el racismo y la xenofobia

Estuvimos en el parque, había mucha gente, algunas personas, venidas de países lejanos, bailaban en el escenario. Otras enseñaban a bailar a los aborígenes -es decir, a nosotros, a los residentes en esta ciudad-. Se podía comer alguna tapa de sabor extraño, beber -cómo no- mojito bien fresco. Había actividades para los niños y las niñas. Y colores, no sólo en las pieles, también en las ropas y en los tenderetes...

El sol, ya se sabe, tenía que asomarse a ver tanto baile y tanta charla...



... también fue necesario descansar un rato en la trastienda de la fiesta.