lunes, 27 de noviembre de 2006

Una historia de amor (excusa para copiar unas letras de canciones)

Cantaba Ismael Serrano,

una posibilidad existe
de que amanezcas conmigo
y los cañones se oxiden,

y yo sonreía pensando en tí, buscando las palabras para decirte, encantarte, contarte cómo me siento esta mañana. No encontraba nada que no me pareciera más cursi de la cuenta, más empalagoso de lo soportable, demasiado inadecuado...

Saltó entonces el CD dos canciones hacia atrás, y encontré un poema que me gustaría haberte escrito:

Reconocerme en los rincones de tu abrazo,
comprarte flores cuando sales del trabajo,
volver contigo cuando escucho el noticiero,
quedarme fuera y que me empape el aguacero
para estar cuerdo y seguir despierto.
Tenerte cerca cuando estalle la razón,
besar tu estambre, congelar la habitación
contigo dentro para estar cuerdo.

Se llamaba, la canción, la cordura, y aunque el final tan frío no termina de convencerme -¡quién querría una compañera congelada y atrapada!- el resto sí...