lunes, 13 de noviembre de 2006

Los humanos... el tiempo.

Al rechazar la propuesta de inmortalidad de Calipso, Odiseo aceptó el tiempo humano, sus limitaciones y tensiones, asumió el dolor y el sufrimiento; pero también la alegría y el gozo, el amor y la amistad, la realidad y su esperanza.

Emilio Lledó, Elogio de la infelicidad,
Madrid, cuatro, 2006, pág. 137

Sentir el tiempo, tener noción del tiempo es el especial privilegio de los seres humanos.
Emilio Lledó, id. pág. 149