miércoles, 15 de noviembre de 2006

Sobre la norma del hiyab

Lo primero que habría que hacer es una aclaración léxica:

El Hiyab es el código de vestido femenino del Islam, que establece el precepto de cubrir determinadas partes del cuerpo y se interpreta de distintos modos en diferentes lugares y épocas.

El Hiyab, en un sentido más restringido, es una de las manifestaciones de ese código: un pañuelo que cubre el cuello y la cabeza, dejando libre la cara, lo que hoy suele conocerse como el velo islámico.

El Chador es otra de las manifestaciones de este código: una prenda exterior que cubre desde la cabeza a los dedos del pie, dejando al descubierto sólo las manos y la cara, o sólo parte de ella.

El Burka es un tipo especialmente radical de chador que cubre totalmente la cabeza, la cara y el cuerpo. La mujer mira al exterior a través de un velo muy tupido que impide que se vean sus ojos.

Lo segundo que habría que hacer es una aclaración histórica:

El origen del hiyab es más social y cultural que religioso, y la referencia al mismo en el Corán se encuentra en unos versículos que hablan de la capacidad de las mujeres de Mahoma de responder a las dudas de los creyentes. Como éstas recibían a creyentes continuamente, se aconseja a los mismos que les consulten detrás de un hiyab, para mantener la pureza. La traducción e interpretación que se da a hiyab es tendenciosa: no hay razones para pensar que es un velo que portaran las mujeres, ya que en el Corán se refieren a este tipo de prendas con otros términos (yalabib, jumur...), parece más que se debía referir a una cortina que separara a los consultantes de las mujeres...

Dice al respecto la wikipedia:

"Como han señalado autoras musulmanas, el ocultamiento del cuerpo femenino en las culturas islámicas no procede tanto de las prescripciones sagradas en sí como de una interpretación excesivamente rigorista y descontextualizada de las mismas, hecha, naturalmente por hombres. Hay que decir de paso que estas mismas autoras advierten que de toda la historia de las mujeres del profeta y los creyentes que se relata más arriba podría haberse interpretado perfectamente que las mujeres son tan duchas en la interpretación de los textos sagrados como los hombres, pues es ese el origen de la anécdota y de los versículos relacionados con ella. Dicha interpretación rigorista se une a las costumbres de las distintas sociedades, en las que el cuerpo se cubre por tradición en mayor o menor grado."

Creo que hay que asimilar bien esto (y unas cuantas cosas más dichas en los artículos enlazados) antes de comenzar a opinar... en otro post.