lunes, 7 de agosto de 2006

Catuli V

Viuamus, mea Lesbia, atque amemus,
rumoresque senum seueriorum
omnes unius aestimemus assis.
Soles occidere et redire possunt:
nobis, cum semel occidit breuis lux,
nox est perpetua una dormienda.
Da mi basia mille, deinde centum,
dein mille altera, dein secunda centum,
deinde usque altera mille, deinde centum.
Dein, cum milia multa fecerimus,
conturbabimus illa, ne sciamus,
aut nequis malus inuidere possit,
cum tantum sciat esse basiorum.

Vivamos, Lesbia mía, y amemos,
y los rumores de los ancianos severísimos
estimemos que todos valen sólo un as.
Los soles pueden morir y volver a nacer;
nosotros, cuando se apague la breve luz de la vida
estaremos durmiendo una noche perpetua.
Dame mil besos, luego cien,
luego otros mil, por segunda vez cien,
después hasta otros mil, y después cien.
Luego, cuando hagamos ya muchos miles,
confundámoslos, para que no sepamos,
ni ningún malvado pueda echarnos mal de ojo
cuando sepa que fueron tantos los besos.