lunes, 27 de agosto de 2007

24 de agosto de 2007

Esta tarde llovía en Sevilla,
grandes gotas de agua,
manchas oscuras que crecían en mi ropa.

Tu no estabas y
cada humedad nueva que corría por mi espalda,
cada gota que escapaba de mis pelos a mis cejas,
cada luz,
cada nube
me sabía a tí.

Ahora, en Cádiz,
repaso mi nostalgia,
mi deseo,
tu ausencia...

[Allá quedaste en Isla Antilla,
enfrentando el mismo mar
que aquí
me
rodea].