miércoles, 30 de mayo de 2007

Pintada

Una y otra vez repintaron de blanco esa pared. Inútilmente. Trágicamente. Aceptando la inevitable futilidad de blanquear sobre los mensajes que diariamente anónimos autores escribieron. Por esa pared transitaron nombres, apelativos nada cariñosos, críticas a gobernantes y oposiciones... También transitaron besos ya sin huella y despedidas de última hora.

Anoche alguien escribió un resumen.