domingo, 31 de diciembre de 2006

Esta noche no habrá aceitunas en la mesa ...

Mi último post del año 2006

Buenas noches.
Espero que hayáis tenido un buen año.
El mejor posible
(os haya pasado lo que os haya pasado).

Un buen año
que dé paso
a un año mejor.

2007.

sábado, 30 de diciembre de 2006

La pena de muerte, casi en directo.

Para completar el día en el telediario: la preparación de una ejecución en directo. El reo en medio de la habitación, una soga impresionante, que parecía llenar todo el espacio visual. Vemos cómo le colocan la soga al cuello y se la ajustan. Más tarde, una foto en blanco y negro del cadáver...

No puedo estar de acuerdo con la pena de muerte, sea quien sea el reo...

Luto por la paz.

De golpe, en medio de una sonrisa y un comentario amable, se coló la noticia: un nuevo atentado terrorista. En la pantalla, viajeros andaban por la carretera con sus maletas, al fondo, una columna de humo sale de la terminal cuatro de Barajas. Dicen que ha sido ETA. Varios comunicados. Ruptura del alto el fuego definitivo. ¡Maldita sea! Se acabó el proceso de paz. Lo dicen desde el gobierno y desde otros partidos... Un terrible paso atrás.

Babel

Rodada en tres continentes y en cuatro idiomas, diversa y única. El dolor y los destinos se entrelazan más allá de fronteras y lenguas en una única historia y cronología que sólo se desvelará a través de las claves que la imagen, el sonido, el guión, van dejando aquí y allá.

Un disparo de un niño pastor en Marruecos, una boda en México, una adolescente problemática en Japón, un autobús que cruza el desierto...

(mejor vais a verla,
múltiple,
compleja,
dura...
¡merece la pena!)
(También para el aula...)

Pequeña Miss Sunshine

La ví en Sevilla, en el Avenida, donde aún ponen versiones originales con subtítulos y mucho buen cine. Trata de lo insustancial del fracaso, o de la familia y los individuos, o de los patéticos proyectos que los individuos asumen en una cultura enferma, o de la revancha del inadaptado cuando supera la necesidad de adaptarse, o de...

Como dice la información básica que dan en el cine (sí, es de los que te proporcionan una ficha técnica y artística de la película con un breve comentario...):

Los Hoover son una familia disfuncional de los Estados Unidos. Toda una vida de fracasos puede cambiar gracias a que Olive, la hija menor, es invitada a competir en el concurso de belleza infantil "Pequeña Miss Sunshine".

El certamen es en California y la familia entera emprende viaje hacia el oeste para acompañarla. El sorpresivo viaje cambiará para siempre el destino de esta atípica familia estadounidense.

Es eso, sí, pero mucho más. Fotograma a fotograma el despropósito de vidas, proyectos, decisiones, el desmontaje del mito del éxito y de la identidad, la revisión de lo que importa y de lo importante... Mucha risa, irónica, sarcástica, terrible.

Muy buena para el cine... y seguramente para el aula.

¡Ah! Se me olvidaba. Participó en el Festival de Cine de San Sebastián... y obtuvo el premio del público.

lunes, 25 de diciembre de 2006

Poemas de la biblioteca de mi padre (5)

FIN

En medio del terror y de la sospecha,
con la mente agitada y los ojos asustados,
buscamos soluciones y planeamos qué hacer
para escapar de la segura
amenaza que tan espantosamente nos acecha.
Y sin embargo nos equivocamos, ese no es nuestro camino;
las noticias eran falsas
(o no escuchamos, no comprendimos bien).
Otro desastre, otro que nunca habíamos pensado,
súbita, tempestuosamente cae sobre nosotros,
y sin darnos tiempo -sin prepararnos- nos arrebata.

Kavafis, 56 poemas,
Madrid, Mondadori, 1998, pág. 21

domingo, 24 de diciembre de 2006

Discurso a todos los grupos políticos del Parlamento Europeo para la separación de la religión y la política.

En la web de Europa Laica he encontrado el discurso que David Pollock, presidente de la Federación Humanista Europea, pronunció ante todos los grupos políticos del Parlamento Europeo para la separación de la religión y la política el 28 de noviembre de 2006. Como no lo he encontrado traducido a mi lengua, lo he hecho yo mismo. Aquí está. Creo que es importante su difusión.

Poderosas voces están de nuevo reivindicando que los valores europeos son cristianos y pidiendo que el cristianismo sean amparados por la Constitución Europea.

Quiero argumentar en contra de esas proposiciones y a favor de un Europa laica -laica, esto es, no en ningún sentido atea, no en el sentido de querer excluir la participación religiosa en los asuntos públicos, sino en el sentido de la separación institucional de religión y política, en el sentido de que nuestras leyes e instituciones compartidas permanezcan neutrales y equitativamente accesibles y favorables a todos nosotros.

Las iglesias fueron las campeonas originales del laicismo -para mantener al Estado fuera de los asuntos religiosos. Ahora la misma demanda se hace desde la otra parte -para mantener a la iglesia fuera del gobierno.

Mis argumentos [a favor del laicismo] vienen, sucesivamente:

del pragmatismo - cualquier otra cosa llevaría a la alienación gratuita de más de la mitad de la población,

de la verdad - los valores [europeos] no son exclusivamente cristianos y no comenzaron con el cristianismo,

de los principios - con alguna referencia a la filosofía política básica.

Pragmatismo.

No se infringe la libertad de religión o creencia de nadie porque no haya referencia al cristianismo en la Constitución Europea. Pero la inclusión de tal referencia alienaría a muchas personas y las relegaría a un estatus de 2ª clase.

Incluir una referencia al cristianismo no es requerido por la garantía de libertad de religión o creencia en el artículo 9 de la Convención Europea de Derechos Humanos. En cambio, incluirla podría incumplir el artículo 14 de la misma convención sobre la no discriminación.

Incluirla equivale a una afirmación de la superioridad del cristianismo que contradice los valores de igualdad y respeto mutuo que las iglesias pretenden compartir -de hecho raya en el imperialismo.

Desgraciadamente, se cita a Angela Merkel, quien será presidenta de la Unión Europea cuando ésta celebre su 50 aniversario, diciendo que ella “subrayó [ante el Papa, en una visita reciente] la necesidad de una constitución y que ésta debería referirse a nuestros valores cristianos”.

“Nuestros valores cristianos” -¿de quién?- bien, de ella y del Papa, para comenzar, pero hay muchas otras religiones en la Unión Europea y puede que uno de cada tres ciudadanos no tenga creencias religiosas.

En 1957 el Tratado de Roma habló de eliminar barreras, pero esto levantaría una barrera; habló de diversidad cultural de Europa -pero esto sería una negación de esa diversidad.

Pragmáticamente deberíamos concentrarnos en la cooperación práctica a partir de nuestros valores compartidos en instituciones igualmente favorables a todos y no iniciar una competición por la propiedad de esos valores.

Verdad.

Angela Merkel también dijo:

“Creo que este tratado debe ligarse al cristianismo y a Dios porque el cristianismo fue decisivo en la formación de Europa”.

Nadie negará que el cristianismo influyó en la historia europea; y nadie negará que los cristianos hoy aprecian los valores que todos nosotros buscamos mantener -aunque añado entre paréntesis que sus propias instituciones no son a menudo democráticas, en contradicción con el más básico de los valores europeos, que es por lo que muchos de nosotros estamos muy preocupados por los derechos especiales que la redacción del artículo 52 da a los obispos que están mucho más basados en la doctrina que en la democracia. ¡Fin del paréntesis!

Sin embargo, algunos afirman que el origen de estos valores compartidos está en el cristianismo -por ejemplo, un obispo anglicano [Michael Nazir Ali, el obispo de Rochester] recientemente afirmó que el cristianismo nos dio igualdad, libertad, libertad de expresión, la dignidad de todos los seres humanos e incluso la institución del Parlamento.

Philippe de Schovtheete, un miembro de la Comisión de los obispos católicos de la Comunidad Europea (COMECE - COMMISSIO EPISCOPATUUM COMMUNITATIS EUROPENSIS), grupo de hombres sabios que redactan su declaración de los valores europeos [y antiguo embajador belga en la Unión Europea] recientemente afirmó que “la paz, la libertad, el rechazo del nacionalismo extremo, la solidaridad, el respeto por la diversidad y la subsidiaridad” son valores cristianos. Esto va demasiado lejos y crea mucho resentimiento.

Si miramos la época en que el cristianismo dominó Europa, digamos del siglo V al siglo XV, encontramos poca igualdad, libertad, libertad de expresión o democracia -y que la Iglesia no luchaba por tales ideales contra los poderes seculares, sino decididamente en el sentido contrario.

Nuestros valores, de hecho, vienen de muchas fuentes: del cristianismo en parte, pero también del antiguo mundo precristiano y de la Ilustración de los siglos XVII y XVIII, cuando, por ejemplo, Los derechos del hombre fueron escritos, no por ningún obispo, sino por el rebelde Tom Paine.

Filosofía política.

Pensemos por un momento en lo que estamos tratando de hacer: redactar una constitución para una enorme población con creencias y actitudes muy diversas. Seguramente deberíamos buscar acomodarla al mayor rango posible de sensibilidades -sujeta sólo a la imposición de aquellas normas necesarias para el funcionamiento sin problemas de la comunidad.

Actualmente puede ser necesario llegar al acuerdo sobre reglas sobre el IVA en los bienes objeto de comercio internacional -¡pero seguramente no es necesario establecer e imponer por ley que nuestros valores son básicamente cristianos!

El filósofo político John Rawls sugirió que -en la búsqueda del acuerdo sobre las normas de una comunidad- sería ideal que los participantes no supieran de antemano que posición ocuparán en ella.

Si en la fase de construcción de normas no sabes si terminarás siendo un pobre inmigrante o un rico capitalista, entonces las normas que redactarás tendrán mejores posibilidades de ser justas para todos. Desde luego esta no es una posibilidad del mundo real, pero puede hacerse como experimento mental.

Imaginemos que vamos a volver a planear los acuerdos constitucionales de la Unión Europea de este modo. No sabemos si cada uno terminaremos siendo cristianos o musulmanes, judíos, ateos o “yo no sé”. Observamos la disparidad de creencias en nuestra comunidad y sabemos que la religión y la creencia son patentemente cuestiones profundamente sentidas -por no decir explosivas-, con una historia hasta el presente día de guerras religiosas y persecuciones.

Nos damos cuenta de que el grupo mayoritario cristiano está profundamente y a veces enconadamente dividido entre católicos, protestantes y ortodoxos; que hay un importante grupo judío que ha sobrevivido a una horripilante y reciente persecución, que hay una creciente minoría de musulmanes (ellos mismos profundamente divididos en dos grupos) y que hay cantidades de hindúes y sijs y creyentes de otras religiones.

También sabemos que hay una gran minoría -puede ser 1 de cada 3- de gente que rechaza la religión y adopta posturas ante la vida no religiosas.

Entonces llegaremos seguramente a la solución de que las instituciones oficiales comunes de la Unión Europea deben ser estrictamente neutrales ante las religiones y las creencias. Nadie debe tener ningún privilegio en las instituciones o leyes, ni mucho menos en los documentos fundamentales.

Esto es lo que llamamos secularismo, laicismo, neutralidad oficial.

No significa que la religión tenga que mantenerse en privado y encubierta. Mucha gente religiosa tiene en sus creencias su motivación principal y no debemos pedirle que finjan lo contrario.

Pero ellos deben darse cuenta de que cuando (dicen) recomiendan una política basada en doctrinas religiosas, ellos hablan sólo para aquellos que comparten ese vocabulario religioso.

Si quieren persuadir a aquellos fuera de su propio grupo de creencias, ellos necesitan hablar en el lenguaje compartido de nuestros valores comunes.

Si quieren hablar de planificación familiar, de eutanasia, de educación, de ayuda y cooperación internacional, de aborto, de igualdad de derechos para la mujer o para los gays y las lesbianas, de investigación sobre células madre, etc. entonces pueden usar argumentos doctrinales para sus propias congregaciones, pero no deben intentar imponer sus puntos de vista al resto de nosotros demandando respeto para ellos y conformidad con ellos simplemente porque ellos sean creyentes.

En vez de eso, deben usar un lenguaje compartido basado en nuestros valores comunes -y hacer frente a los contra argumentos de los expertos en estos temas.

Este es el requisito de una comunidad en la que todos nos encontramos en términos de igualdad en el espacio público -una comunidad organizada según principios laicos de neutralidad de instituciones compartidas y trato justo para todos. Como el 50 aniversario de la Unión Europea se acerca, es bueno saber -como Roy Brown planea decirnos- que otra gente además de las iglesias está preparando una declaración de valores de Europa a partir de una base más inclusiva de la que es probable que tengan los cardenales.

viernes, 22 de diciembre de 2006

La navaja de Occam

Siempre me cayó bien ese Guillermo... dio mucho juego en su época, y aún puede darlo.

Vía Cambalache 3,14 y Ecos del futuro presentamos aquí la recreación de la navaja de Occam:

La muerte de Hipatia... y de la civilización alejandrina...

Leo en Cambalache 3,14 un texto:

El último científico que trabajó en la Biblioteca fue una matemática, astrónoma, física y jefe de la escuela neoplatónica de filosofía: un extraordinario conjunto de logros para cualquier individuo de cualquier época. Su nombre era Hipatia. Nació en el año 370 en Alejandría. Hipatia, en una época en la que las mujeres disponían de pocas opciones y eran tratadas como objetos en propiedad, se movió libremente y sin afectación por los dominios tradicionalmente masculinos. Todas las historias dicen que era una gran belleza. Tuvo muchos pretendientes pero rechazó todas las proposiciones matrimoniales. La Alejandría de la época de Hipatia —bajo dominio romano desde hacía ya tiempo— era una ciudad que sufría graves tensiones. La esclavitud había agotado la vitalidad de la civilización clásica. La creciente Iglesia cristiana estaba consolidando su poder e intentando extirpar la influencia y la cultura paganas. Hipatia estaba sobre el epicentro de estas poderosas fuerzas sociales. Cirilo, el arzobispo de Alejandría, la despreciaba por la estrecha amistad que ella mantenía con el gobernador romano y porque era un símbolo de cultura y de ciencia, que la primitiva Iglesia identificaba en gran parte con el paganismo. A pesar del grave riesgo personal que ello suponía, continuó enseñando y publicando, hasta que en el año 415, cuando iba a trabajar, cayó en manos de una turba fanática de feligreses de Cirilo. La arrancaron del carruaje, rompieron sus vestidos y, armados con conchas marinas, la desollaron arrancándole la carne de los huesos. Sus restos fueron quemados, sus obras destruidas, su nombre olvidado. Cirilo fue proclamado santo.

La gloria de la Biblioteca de Alejandría es un recuerdo lejano. Sus últimos restos fueron destruidos poco después de la muerte de Hipatia. Era como si toda la civilización hubiese sufrido una operación cerebral infligida por propia mano, de modo que quedaron extinguidos irrevocablemente la mayoría de sus memorias, descubrimientos, ideas y pasiones. La pérdida fue incalculable. En algunos casos sólo conocemos los atormentadores títulos de las obras que quedaron destruidas. En la mayoría de los casos no conocemos ni los títulos ni los autores. Sabemos que de las 123 obras teatrales de Sófocles existentes en la Biblioteca sólo sobrevivieron siete. Una de las siete es Edipo rey. Cifras similares son válidas para las obras de Esquilo y de Eurípides. Es un poco como si las únicas obras supervivientes de un hombre llamado William Shakespeare fueran Coriolano y Un cuento de invierno, pero supiéramos que había escrito algunas obras más, desconocidas por nosotros pero al parecer apreciadas en su época, obras tituladas Hamlet, Macbeth, Julio César, El rey Lear, Romeo y Julieta. (pp. 335-6)

El texto es de Carl Sagán, y está extraído de Las tribulaciones del agente Smith.

La historia lo tiene todo: una mujer vulnera las prohibiciones de género, un líder religioso la descalifica y sus fanáticos seguidores la asesinan cruelmente. Y, por otra parte, desaparece una civilización...

¿El laicismo como vacuna y como antídoto?

No esperes...

No esperes golpes de suerte,
seguirás a su merced
mientras haya gente que
trafique con la muerte.

No esperes de ningún modo
que se dignen consentir
tu acceso al porvenir
los que hoy arrasan con todo.

Joan Manuel Serrat, "No esperes", Cada loco con su tema, 1983

¿Un fauno, un demonio?

Jugar con la imagen, ¿una forma de expresión o, simplemente, un entretenimiento que permite fantasear sin historias, presentar personajes sin narraciones, vampirizar la tradición y las leyendas ajenas para crear el efecto?

Podéis escoger, griegos, cristianos, diferentes nombres del país de la fantasía para la misma forma (no es extraño, si no preguntarle a Minerva - Atenea, a Neptuno - Poseidón, a Venus - Afrodita).

miércoles, 20 de diciembre de 2006

64 muertas por violencia de género

Ella estaba trabajando en el bar, como siempre, de camarera.

Llegó él, su compañero sentimental (o como se le llame ahora en la prensa a la pareja) y le cortó el cuello con un cuchillo.

Fue en Úbeda, Jaén. Esta tarde.

Ella está muerta.

El FBI espió a Jonh Lennon a principios de los 70

Fuente EL PAÍS

El informe del FBI sobre Jonh Lennon fue hecho público recientemente. En él se habla de sus conexiones con grupos izquierdistas y antimilitaristas de Londres en los 70. Llama la atención una referencia a la petición por dos líderes de la izquierda del momento a Lennon de dinero para financiar una librería y una sala de lectura. Sobre esto dice el informe que no hay evidencia de que hubiera proporcionado capital ni para esta causa ni para otros propósitos subversivos.

¿Significa esto que el FBI considera la lectura una actividad subversiva?

Pena de sí mismo

[Nunca vi un ser salvaje apenarse por sí mismo.
Un pequeño pájaro caerá muerto congelado del arbusto
sin haber sentido en ningún momento pena por sí mismo.]

De Tía Concha.

martes, 19 de diciembre de 2006

Gato en cesta


Del pasado. Una recreación de un dibujo que vi en una tarjeta de navidad hace mucho, mucho tiempo. Era como un sello con el que, por alguna razón, me identificaba. Pensé en convertirlo en logo de muchas cosas... ahí quedó. Como un sueño que se debe a su fuente...

DECLARACIÓN DE INTENCIONES.

Cuando te digo que te quiero,
me estoy comprometiendo
a intentar hacer
que esa frase tan gastada,
tan usada,
tan vacía,
en mi boca esté
llena de sentido.

[Obras son amores
y no buenas razones].

Pero, como explicarte todo esto en un susurro,
mientras mi boca roza tu oreja
y ya me falta el aliento,
es un poco complicado,
sólo digo que te quiero,
otras veces grito tu nombre,
otras, nada.

Sevilla, diciembre de 1.991

...sino en ti.

I

Bienvenida a casa,
abro las puertas y,
detrás de ti,
sonrío.

Entras.

Estás aquí.

Te quiero.



II

Quise traerte una flor,
no quería, sin embargo, cortarla.



III

A veces me pregunto
qué viento,
qué estrella,
qué soledad.

No hallo respuesta sino en ti.

1991

Miedo

Espero un miedo, un dolor,
tiemblo en el viento.
Se me deshacen el tiempo y la sonrisa,
se me hace pedazos,
sin querer,
el aliento.

Queda un dolor sordo,
un miedo a no ser feliz
que paraliza,
duele,
hiere,
y desangra gota a gota
la energía conseguida
en la felicidad
de tus ojos.

1991

1991

Mientras acaricio tu sombra de luz en medio de la noche,
las horas se escapan.

Hay un brillo especial de tu piel
cuando, con una sonrisa,
el sudor resbala de tu pelo
sobre mis sábanas verdes.

Clumsyman

En el principio, el héroe,
Clumsyman,
se confunde de nuevo y,
sin saber como,
comienza a ser feliz.

Por supuesto que se preocupa,
no es esta una cosa para tomar a la ligera.
Decide entonces cavar hondo,
desenmarañar la raiz rubia
de tanto gozo.
Se preocupa más.
Está ahí,
ante sus ojos,
palpitando quién sabe por qué,
por quién.

Nota un dolor o un latido,
canta una canción entre dientes,
llama mil veces por teléfono a ninguna parte.
Día tras día busca una certeza
en unos ojos que no están,
en una boca que no está,
en una presencia lejana.

Construye símbolos y azares,
quiere saber y se abre,
y mira dentro,
y busca en las entrañas un oráculo.
Quiere saber y mira
unos ojos que ya están,
unos labios que ya están,
una presencia que ya está ahí.

Y aprende de nuevo día a día
a desenterrar lo que ya no es
y se pudre dentro,
a resembrar el barbecho breve e inútil de su cuerpo de soles y lunas renacidas.

Y ya no es el principio,
y ya no es el triste Clumsyman
sino una fuerza que sube y reconstruye,
que ríe y bebe
vida,
sueños,
tiempo y miedo;
y que sólo lamenta
no tener más tiempo para querer.

Sevilla, 1991

POEMA ESCRITO EN LA CONTRAPORTADA DE UN LIBRO DONADO AL PUEBLO CUBANO CON OCASIÓN DE LA CAMPAÑA CONTRA EL BLOQUEO ECONÓMICO A CUBA.

Cruzo el mar en la leche,
cruzo el mar en este libro,
en el cuaderno que recogí ayer,
en los lápices que me dio el vecino.

Cruzo el mar y, desde las letras,
miro a los ojos a las cubanas,
miro a los ojos a los cubanos,
miro el sol, miro el aire,
miro el Caribe.

Cruzo el mar y, desde los vasos,
miro las risas de los niños,
miro las bocas de los niños,
el crecimiento de los niños.

Cruzo el mar y miro hospitales,
escuelas, círculos infantiles,
miro la caña, miro el sarao,
miro el petróleo escondido.

Un día de estos
he de cruzar el mar yo mismo.
Entonces lo veré todo con mis ojos.
¡Decidles, por favor, a la justicia y la alegría
que no se vayan antes de que llegue!

20 de abril de 1.993

¿Habéis leído a Slavoj Zizek?

He leído algún artículo sobre él últimamente y despierta algo más que mi curiosidad... a pesar de su relación con el psicoanálisis.

Otto René Castillo, viudo de mundo.

Nació en Quezaltenango, Guatemala, en 1936. Desde muy joven se comprometió, luchó, participó. Con dieciocho años era presidente de la Asociación de Estudiantes de Post-primaria y uno de los activistas juveniles más destacados del Partido Guatemalteco del Trabajo. Afirma Roque Dalton:

Su poesía se nutrió del dolor de su pueblo y de su indoblegable esperanza y fue un ardiente llamado y un homenaje a los sectores más explotados de Guatemala: las masas indígenas.

Militante político, revolucionario, activista cultural... Dentro y fuera de Guatemala, en la lucha en el interior y en el exilio, no paró de esforzarse por la libertad de su pueblo. Lo mataron joven, activo, en 1967, a sus treinta y un años. Herido en combate, las fuerzas del gobierno lo apresaron y lo llevaron a la base militar de Zacapa. Allí lo torturaron y mutilaron, y después lo quemaron vivo.

Sus propios verdugos han testimoniado su entereza y su coraje ante el enemigo, el tormento y la muerte: murió como un indoblegable luchador revolucionario, sin ceder un ápice en el interrogatorio, reafirmando sus principios basados en el marxismo-leninismo, en su ferviente patriotismo guatemalteco e internacional, en su convencimiento de estar siguiendo - por sobre todos los riesgos y derrotas temporales- el único camino verdaderamente liberador para nuestros pueblos, el camino de la lucha armada popular. (Roque Dalton)

La muerte heroica de Otto René Castillo es, nos dice Roque, la máxima prueba del respaldo que dio con sus hechos a la aceptación de que el poeta es una conducta moral.

Otto René lo sabía, sabía que algún día lo matarían. Por eso avisó de lo que se le venía encima, de lo que ya esperaba... de que pronto quedaría viudo de mundo:

Compañeros míos
yo cumplo mi papel
luchando
con lo mejor que tengo.
Que lástima que tuviera
vida tan pequeña,
para tragedia tan grande
y para tanto trabajo

No me apena dejaros.
Con vosotros queda mi esperanza.

Sabéis,
me hubiera gustado
llegar hasta el final
de todos estos ajetreos
con vosotros,
en medio de júbilo
tan alto. Lo imagino
y no quisiera marcharme.
Pero lo sé, oscuramente
me lo dice la sangre
con su tímida voz,
que muy pronto
quedaré viudo del mundo.

Juegos de palabras

Por sonido van juntos
separación, incomprensión, depresión,
regreso, beso, queso, seso
—incluso embeleso—,
Marisa, risa …
… ¿y Carlos?


Mayo, 1.991

Segundo poema latino

Te fuiste sin mirar atrás,
riendo te fuiste,
sonreíste entre dientes
bajando las escaleras.

Me quedé en la puerta,
mirando, mientras cerraba el día,
mientras acababa la noche
y esperaba las burlas de mis compañeros.

Podríamos haber soñado,
juntos al amanecer,
que ni mi casa
ni la tuya
tienen escaleras
para bajar.

Aunque no sé,
ni sé si me gustaría saber,
si te hubiera gustado
que ninguno de los dos
hubiéramos tenido
visitas que atender.


Sevilla, 1.991

Poema latino

Gasto
energía, sueños, miedo.
Y pulo estas letras a tu salud,
aburrido del frío,
mojado del viento y la soledad,
buscando una palabra
que no,
nunca,
podré decir.

Tu nombre.

Sevilla, 1991

Escribir por escribir... (principio de los 90).

Esto es un pequeño ensayo de cuento. No se culpe a nadie de lo extravagante del mismo. Pretendía que tratara sobre seres humanos que se encuentran inesperadamente, pero no sé si esto será posible: podría ponerme triste y mi médico me lo ha prohibido. De todos modos, siempre se me escapará algo de este tema —hay un demonio travieso en mi modo de escribir que no perdona ninguna distracción. Además, ¿cómo escribir sobre otra cosa? La mayoría de los encuentros, incluso los preparados, terminan siendo inesperados.

Como esto es un ensayo de cuento, yo, el presunto escritor, debería comenzar presentando los personajes de algún modo original. No voy a hacerlo. Algún día me lo agradeceréis, sobre todo si os atrevéis a leer cualquier cosa que haya escrito. Me parece que voy a escribir este cuento sin personajes, o al menos sin lo que se entiende normalmente por personajes, estoy bastante harto de que la gente ande buscando parecidos con la realidad que, es sabido, nunca son pura coincidencia.

En realidad, he de confesarlo, esto no es ni siquiera un ensayo de cuento. ¿No os habíais dado cuenta aún? Es una excusa para hablar, sin trabas y con muchas trampas, de lo que no se puede hablar. Suponed, por ejemplo, que yo quisiera decir algo —es sólo una suposición, para eso tendría que tener algo en la cabeza—, ¿cómo hacerlo sin descubrirme? A estas alturas pensaréis que soy terriblemente complicado y estaréis a punto de abandonar la lectura. ¡Bien! De eso se trata. Si no habéis dejado de leer, descubriréis que no se puede sacar mucho en claro de lo que escribo. ¿O sí? Me gusta pensar que hay alguien más en el mundo que me conoce y puede entender de que va todo esto. Alguien quizá que sabe cuando y como y para quien lo he escrito. Pero me estoy desviando del tema que quería evitar, y esto es imperdonable. Volveré a intentarlo.

Quedamos en que esto era un ensayo de cuento sobre seres humanos que se encuentran inesperadamente. Quedamos, además, en que esto no era siquiera un ensayo de cuento, en que era una excusa no más. Podemos dejarlo así por el momento y continuar, siempre gusta saber qué es lo que se está leyendo (pronúnciese ‘leiendo’).

¿No os da miedo pensar que estamos casi al final de la primera página y todavía no he dicho nada? Soy un gusano (guiño), lo sé, pero esto es una de las cosas más agradables que me han pasado últimamente. Quedan sólo seis líneas y creo que estoy en condiciones de afirmar, y no equivocarme, que no diré nada nuevo en ninguna de ellas. Lo siento mucho, perdonadme, sé que se os está haciendo pesada la lectura, sé que esto no es un cuento … bueno, la verdad es que no sé siquiera qué estoy escribiendo ahora mismo, qué me está permitido escribir.

CAMBIOS

Era un día de esos de un azul radiante en que uno sólo desea salir a pasear por calles estrechas y desembocar súbitamente en plazas luminosas. Las terrazas de los bares no debían estar muy llenas a esa hora de la tarde, así que salí a tomar café, huyendo de la luz mortecina que se iba adueñando de mi estudio. Llevaba varias semanas sintiéndome mal, con una especie de depresión mal curada que se filtraba bajo tierra, como el Guadiana, para salir con mucha más fuerza unos kilómetros más allá. Había estado haciendo como que trabajaba durante un rato, moviendo papeles de sitio no más y tirando algunos periódicos viejos. No estaba , pues, muy satisfecho de mí mismo.

Era un momento de esos adecuado para la risa en compañía, o para la dulce vagancia delante del correo y de una copa de oporto frío. Sin embargo no hallé respuesta a las llamadas de teléfono que hice, y esa mañana no había encontrado nada en el buzón. Comencé a andar sin rumbo.

En ese tipo de tardes uno está dispuesto a todo, abierto a cada sorpresa insospechada que pueda acechar agazapada en alguna esquina. Pero uno siempre imagina felices encuentros, mujeres extrañas que le saludan, viejos amigos que volvieron justo ayer de ese largo viaje por el extranjero. Hay mucha soledad acumulada en estos sueños, y más que a sorpresas se parecen a deseos indefinidos, casi imposibles de ser realizados.

Supongo que iba pensando en todas estas cosas, o que me iba dejando llevar por la languidez de la luz que rebotaba en las esquinas superiores de las casas del centro de la ciudad. Fue entonces cuando la vi. Casi no me doy cuenta, tan absorto iba en mí mismo y en el difícil equilibrio que mantenía aquella tarde entre la satisfacción del aire limpio y fresco que respiraba y la carga de algunos recuerdos, no por agradables menos dolorosos ahora.

Era oscura, y parecía herida. Estaba apoyada en una bolsa de cuero viejo, sobre la mesa de la esquina en aquella terraza. En la plaza había palmeras, y un pequeño callejón se abría a mano derecha, sombrío, fresco, húmedo. Unos pocos rayos de sol se colaban entre las palmas y brillaban en la pared del bar, en las manijas de bronce pulido de las puertas, en sus ojos. Eran unos ojos oscuros, muy oscuros. Demasiado profundos, abisales. No se movían, y me estaban mirando. Me estaban mirando, he dicho, pero no era a mi cuerpo al que miraban, sólo a las pupilas de mis ojos, y las traspasaban hasta llegar a mis sueños, colarse en ellos, dominarlos.

Tenía un camarero a mi lado con cara de paciencia. Debía llevar un rato esperando. Pedí un café con hielo. La sombra de la torre de la iglesia que había en la plaza marcaba los minutos moviéndose lenta, fría, puntiaguda. Se oía un rumor lejano de coches. Pasaron dos policías en moto entre los parterres que rodeaban a las palmeras. Silencio. El camarero me trajo el café. Pagué. Lo despedí con una sonrisa. Meticulosamente fui cogiendo de la taza con la cucharilla, esa crema espesa, tostada, que debe llevar siempre un café bien hecho en un bar como ese. La fui saboreando lentamente, poniendo toda mi atención en ello, hasta que apareció un hueco oscuro y humeante en la superficie del líquido que había en la taza. Entonces sentí que me llamaba.

No quise mirar, sabía que era ella, y cogí la taza de café con una mano para verterla en el vaso largo y estrecho que el camarero había dejado sobre la mesa. Puse mucho cuidado en no derramar ni una sola gota, como si me fuera la vida en ello, y me satisfizo profundamente lograrlo. Justo entonces saltó sobre mí. La sentí venir, sin verla, y no tuve tiempo de esquivarla. Me asustó y algunas gotas de café hicieron el dibujo de una mariposa sobre la mesa blanca. Ronroneó y se acurrucó sobre mis rodillas. Miré hacia abajo y su mirada volvió a crear sueños extraños, hipnóticos. Sentí como una orden y miré hacia la mesa donde estaba la bolsa de cuero viejo. Un rayo de sol dibujaba sombras en ella. Había también algunos papeles esparcidos, dos fotos y un vaso pequeño sobre un plato, un vaso de esos que se curvan ligeramente hacia fuera en la parte de arriba. Dentro del vaso había café solo, cubierto por una espesa capa de crema marrón suave. Una mano con una cuchara pequeña cogía meticulosamente la crema y la llevaba hasta una boca pequeña y oscura que, no sé porqué, tenía forma de llamarse Carmen. Encima de la boca había una nariz ébano claro, y sobre ésta unos ojos que me miraban fijos, negros, heridos. Sonreí estúpidamente, como rindiéndome, me levanté con mucho cuidado y la gata entre las manos. La llevé hasta la mesa de su dueña, o quizás debiera decir de su amiga. La dejé sobre una silla lentamente, con cariño, con pena. Los ojos de aquella mujer que tenía boca de llamarse Carmen me miraron de nuevo. No sé cuanto tiempo pasó. Soñé con palmeras, dolor y extensiones heladas. Soñé con noches interminables en un barco a la deriva. Soñé con miedo y humedad, con vientos ululantes y pérdidas.

Sentí un beso en los labios, suave, como de un adiós definitivo entre gente que se conoce bien. Al mismo tiempo sentí en los hombros la leve presión de unas manos oscuras, suaves, hermosas. "Gracias"--dijo. Y se alejó lentamente. Las farolas ya estaban encendidas y la luz del crepúsculo lanzaba reflejos dorados sobre su espalda. Llevaba vaqueros y una camisa a rayas anchas horizontales, azules y blancas. Llevaba un pañuelo rojo atado al cuello. Llevaba una bolsa de cuero viejo, no debo olvidarlo, y una gata negra corría junto a sus piernas.

Volví a casa tarde, cansado de huir del frío por los callejones y los bares. Cerré la puerta a mis espaldas como quien coloca la losa en una tumba. Desde entonces no duermo, y un gato claro, del color de mi pelo, con los ojos color tierra, como los míos, ronda mi azotea como sólo un buen amigo lo haría, cuidando de mí con esmero.

Sevilla, Marzo de 1.990.

lunes, 18 de diciembre de 2006

El último poema del preprofesor.

AGOSTO, 1.988

Dulce dolor de no saber,
la rosa de la memoria perdida
en el tiempo, el viento
de la luz pasada en los ojos,
la noche pasajera, el miedo
de no volver más.

Y, mientras tanto tú
diosa de horas,
humedeces libremente mi corazón y mi sexo.

TRES POEMAS. JUNIO, 1.988

1/

Tiempo atrás supe
entre mis ojos que había,
la certeza tuve
cada mañana
de andar despierto y,
en el aire, encontrar
con que llenar los pulmones.

Supe también, y era hermoso,
qué significaba cada brillo
y el color de hoja de otoño de tu piel,
y en que grito perdíamos el sentido
de andar descalzos.

Aquello acabó,
hoy sólo fotos, recuerdos,
alguna carta en mi baúl,
alguna sonrisa, un olor,
trabajo atrasado y vida, mucha,
por hacer.

De tí hoy me faltan
hasta los desencuentros,
de mí, tan solo, la fuerza
de volver a inventarte,
o de inventar sin nadie esas mañanas,
ese brillo en los ojos
y ese aire tan lleno
con el que no me asfixio.


2/

BARBECHO

Duele mucho este tiempo de cultivo,
la tierra ansía el trigo, y sólo
el trébol moribundo y la fugáz caléndula
se dignan visitar
los terrones revueltos.
No obstante de aquí
han de salir el aire,
el agua y el abono
que enriquezcan el suelo
para un futuro fértil.

3/

I
Te olvidaste los ojos en mi memoria,
¡ay!, sólo los ojos,
¿por qué no una cita,
un teléfono,o, mejor aún,
el olor de tu piel en mis manos?

II
En mi sueño sabías sonreir como poca gente. Pero esa no era mi casa, ¿o sí?, y no estuve dormido lo suficiente para quedarnos a solas. Luego, un café solo, bajar una lavadora vieja a la calle, y ponerme a trabajar, que ya es hora.

III
Si tuvieras un nombre hoy,
esta tarde tan solo,
un nombre con el que llenar tantas sonrisas que te sueño,
un nombre con el que cerrar esa nube,
esa imagen,
un nombre no más con el que llamarte,
con el que echarte de menos,
con el que escribirte estas líneas
entonces un poco,
sólo un poco,
menos
vacías.

IV
Todas estas horas desperdiciadas
en tanto echar de menos a la nada.

Sueño con ******

Este texto es el relato de un sueño de finales de los ochenta del que ahora recuerdo nada más que la escena final, más que visual, ambiental, táctil, térmica. No suelo recordar los sueños cada mañana, y en aquél año, este fue una excepción inapropiada, chocante, que guardé en el secreto de un escrito no enseñado (si no fuera porque en los sueños nada está equivocado, diría que soñé con la persona equivocada).

He tenido un sueño en el que me tocaban y yo tocaba. Cada contacto, cada escalofrío, era real. Las imágenes se difuminaban y, sin embargo,era increiblemente real. Al principio, la película, la presentación de los personajes, un aeropuerto, preocupaciones de la vida real entremezcladas con imaginaciones y deseos, imágenes propias y prestadas.... Luego, la envidia de cualquier montador de cine. El paso radical de una sala vacía de un aeropuerto en una lejana isla a una penumbra sin nombre donde los cuerpos crecían bajo las manos y se estremecían bajo los labios. Del metal frío y las losas frías a una calidez especial que irradia del abrazo, que diluye o hace desaparecer las ropas, las cosas, y que sólo deja una penumbra y el tacto de la piel y la suavidad de unas sábanas que se difumina en una luz extraña y refleja, quizá de un fuego sin calor, de una vela, porque el calor, el único calor salía de los cuerpos.

YARO. 1.983

Cuando comencé a recopilar los supervivientes de la quema, apareció en mi recuerdo la existencia de este poema, inspirado por “El señor de los anillos” de Tolkien (mucho antes de que se hicieran las películas), en un papel que andaba perdido por algún lado. Como veis, lo encontré:

La noche oscura donde los astros callan,
el viento del norte, frío de los hielos,
el agua de las lluvias torrenciales,
no bastarán para empapar mi capa,
no bastarán para cegar mi corazón.

Porque recuerdo donde la montaña y el mar,
donde los árboles y el río,
donde el viejo sol y la dulce luna,
pueden confortar al menor de los amigos.

Yaro.

Vista desde lo alto...

Tengo que volver a hablar con mi estilista ...

Se ha pasado con las lentillas fluorescentes, los rayos UVA, el look desaliñado y la decoloración del pelo.

Decía "hay que estar moreno",
decía "la barba de dos días mola",
decía "una mirada personal es importante",
decía "así no se te verán las canas"...

¡lo único que no me ha cambiado ha sido la camiseta!

Decididamente, tengo que volver a hablar con mi estilista...

Lisa

domingo, 17 de diciembre de 2006

Cádiz, 1985

y cuando llega el momento de escribirte
(porque me llega, me toma, y yo sin pensarlo)
se me escurren palabras y tristezas,
y una garra agarra en el pecho
(allá dentro, donde el músculo bombea)
y me acuerdo de noticias sin importancia,
dentro de media hora
la primera clase práctica,
me estoy dejando de nuevo la barba,
y, luego, sentimientos, soledad, ausencia,
y no mendigarte una palabra
pero hacerlo,
y esperar sin esperanza noticias
y luego correr,
levantarme,
lavarme los dientes y correr,
que llego tarde
al punto en que me espera el de la autoescuela.

Sevilla, 1.985

Y ahora a mirarse en los ojos la noche y decir tonterías. Se pasa bien, no creas. Escuchamos canciones antiguas, y otras recién estrenadas. No, en la radio no. También en los ojos.

Cuando ese brillo me trae la oscuridad de dentro es cuando ya no hay que hacer, y ella dice "ojos tristes"... y lo vuelve a repetir. Entonces río, reímos, y se disipa la oscuridad turbia, la que hace daño, y queda una sensación que no es del todo agradable. Pero ella es hábil, mucho, en conseguirme una sonrisa. No como yo, que no sé siempre romper la coraza y tengo que hacerla sentirse mal con mis intentos. Es mejor entonces estar allí cerca, conseguir quizá que nos vayamos del sitio malo, del sitio que ha quedado feo teñido de gritos o lágrimas; entonces, por el camino a no-sé-dónde, ella salta, y ríe, y es todo alegría y alegría y besos y pelos alborozados. Nos vamos entonces al parque, a la noche, al río, al bar, a la cama, a correr en el viento la alegría sobre las barandas de los puentes. Y vemos al pasar las estaciones y los barcos, y el cuartel de bomberos, y nos parecen bonitos (por lo menos a mí los coches rojos, y a ella los trenes, y a los dos, seguro, los vapores).

Decálogo de Hombres por la Igualdad

Vuelvo a citarlo, a enlazarlo.

Es educativo.

Ayuda a construirse.

Ayuda a detectar lo que anda bien y lo que no...

Seguro que no es perfecto, pero merece la pena leerlo y reflexionar sobre él.

¿Por qué no intentar ponerlo en práctica? (En el autoanálisis, en el trabajo en el aula, etc.)

Malén Aznárez entrevista a Amelia Valcárcel en www.redfeminista.org

Merece la pena leer la entrevista completa. Para animar, aquí una pequeña muestra (no es lo mejor, lo mejor es la entrevista entera).

Cuando no se cede, sobre todo si se es mujer, rápidamente se le coloca la etiqueta de rebelde. ¿Se ha sentido etiquetada?

Sí, pero no me importa. Yo empecé en filosofía con Hegel, ¡qué cabeza!, y después de eso es difícil que te asuste nada… Las mujeres de este país nos hemos rebelado contra muchas cosas, y hemos hecho muy bien. Algunas en primera línea, pero, al final, todas hemos ganado en libertad.

¿Su rebeldía se inició por la vía de la filosofía o por la del feminismo?

Todo junto, la filosofía te ayuda incluso cuando te ataca. Las leyes de Platón dicen cosas durísimas de la misoginia de la sociedad griega, pero en el fondo tú eliges con cuales te quedas, y te quedas con las que te permiten vivir y crecer. Las otras las archivas como bofetones que te va dando ese texto, y vas haciendo camino. Para ver un cuadro hay que salirse del marco, ningún personaje de Las Meninas puede ver el cuadro, sólo lo harían si pudieran dar un paso fuera y volverse.

Apoyándose en el contador de aparcamientos...

También publicada en Bicho, en el segundo curso en que salió la revista (1981-82):

APOYÁNDOSE EN EL CONTADOR DE APARCAMIENTOS

Está loca y lo sabe, lo explota.
La libertad total es una palabra que se escurre, que sonríe
desde sus labios.
Está loca y es fuerte, muy fuerte, su manera de mirar.
De besar. De amar la luna llena cada mes.
Hay hombres que quisieron morir por ella -intentaron suicidarse
en tardes oscuras.
Hay hombres que la odian porque es libre.
Hay nombres de hombre que no quiere pronunciar.
Es fuerte su manera de besar, de amar la luna llena,
de llorar la nueva cada mes. Cada adiós. Cada siempre.

Ayer llegó a mi casa una postal de California.
Era de ella.
"Quiero que no me ames, pero ven pronto", decía,
y luego: "estaré apoyándome en el contador de aparcamientos".

Es hermosa.
No puso el remite porque sabe que nunca podré ir.

El amor es una máquina...

Bicho era la revista que hicimos en el Aula de Cultura de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación de Sevilla los cursos 1.980-81 y 1.981-82. Hubo muchas reuniones, discusiones, historias extrañas, recuerdos de todas las revistas y grupos en los que habíamos participado antes en cada uno de nuestros pueblos y ciudades... Hubo errores de montaje y una impresión generosa, aunque deficiente, en una imprenta de un anarquista, ¿o fue la de la misma CNT? Del primero de esos números es este texto -firmado con seudónimo:

EL AMOR ES UNA MAQUINA.

Hoy no tengo que decir gran cosa en cuanto a la vida. Ni siquiera voy a hablar de aburrimiento. ¿De soledad?, no, lo hago a menudo. Hoy quizás cuente cómo se escurre la pena entre los labios, o cómo puede uno librarse de ella. Lo primero es levantar los ojos, pintar una sonrisa, como un trampolín,como un viento; sacar el perro a la calle, buscar una locomotora; reírse de uno mismo un rato, sólo un rato, perder un bolsillo y encontrarlo en la cartera. Una vez que esto no se ha hecho, porque es imprescindible estar desnudo y no se llevan pantalones, se busca por las calles, los institutos, los tranvías, los trenes, los colegios, los servicios públicos y los privados, autobuses, taxis, coches de alquiler, rollos de papel higiénico, paquetes de algodón, botellas de vino y cocaína, libros de texto y otros, en Francia en la vendimia, en Sanlúcar, aquí, en el mar, o en cualquier otro sitio, y se llega a la conclusión de que no se encuentra. Entonces, cómo puede doler el fracaso, se ha de reconocer la verdad: EL AMOR ES UNA MAQUINA DE ESCRIBIR QUE TODOS LOS DIAS ESCRIBE MIS POEMAS.
Pero no, nadie sabe qué significan esas cuatro letras, y es blasfemo, amoral, obsceno, incoherente, inconsecuente, absurdo, peligroso, pequeñoburgués, híbrido mecánico, cibernético y algo más, el que, casi en un descuido, deja caer una definición: ellos lo dicen. Me retracto: el amor no puede ser eso, porque entonces dependería de la cinta de tela y tinta, o de la fábrica de cintas, que sería una fábrica de amor en cartuchitos. ¡¡¡Amor en cartuchos!!!, cuando todo el mundo sabe que el amor se vende en garrafas, como el vino de los pueblos, y en cajas de cartón con la inscripción: For use only outside USA.

Vladstadt, Cádiz 1.980

¿Cuántos más van a quedar en el camino?

Leo en El País que más de cien inmigrantes han desaparecido en aguas de Senegal al naufragar ayer el cayuco con el que pretendían llegar a las Islas Canarias.

Volvemos a tener entre las noticias más víctimas de los sueños del paraíso occidental, del norte mítico donde las farolas manan leche y miel.

Pero en el telediario de hoy he visto y oído que un montón de personas (300) viven bajo un puente... Se trata de inmigrantes que han ido a trabajar de temporeros en la naranja...

Alguno declaraba que en Senegal nunca había tenido que dormir en la calle. Otros conversaban con Ignacio Zafra, reportero de El País:

Joseph lleva cinco noches bajo el puente. Como su expedición ha terminado sin éxito, seguirá compartiendo la manta con Jean. El primero es de la República Centroafricana. El segundo, de Camerún. Los dos hablan francés y se han hecho colegas. "Si yo tengo un pan", dice Jean, "es para los dos. Es así como vivimos aquí".

Lo del pan tiene una importancia crucial. Las tres cuestiones que más preocupan y de las que más se hablan bajo el puente son, por este orden, la comida, el trabajo y la vivienda. Seguramente porque hay días que no tienen ninguna. "Te dice", traduce Jean señalando a Joseph, "que hoy no ha comido nada. Y que mañana no tiene nada para comer". Y luego, en referencia a sí mismo: "Yo sólo naranjas que un amigo me ha dado. Para comprar debes tener dinero antes. Y yo no tengo. Y no puedo robar. Yo no sé robar".

Las instituciones... bueno, hay asociaciones y organizaciones que intentan hacer algo para ayudar... lo que contrasta con lo que he leído en la revistateína sobre la actitud del Ayuntamiento: ...funcionarios del Ayuntamiento acercaban una cuba de agua y los regaban, como basura que hubiera que limpiar. En otras fuentes se habla también de riegos indiscriminados, sin avisar para que pudieran retirar sus pertenencias...

CADIZ, 1980.

Este es un poema de esos que rompí cuando rompí "todos mis poemas". Apareció en mi memoria un día, tal cual, -quizás una leve duda en una frase.

Ven, corre sobre el monte
de mi desnudez vencida.
No tengas el reparo
de haber sido una diosa,
los mortales no somos
gente demasiado honrada.

Y, cuando oigas el grito
de mi carne que llama,
abrázame en el suelo
de una pasión rota.

viernes, 15 de diciembre de 2006

El Tribunal Supremo de Israel y los Derechos Humanos.

Ayer el Tribunal Supremo de Israel autorizó en una sentencia los asesinatos selectivos de milicianos (que se realizan ya desde hace años) argumentando que:

"La detención, investigación y juicio son medios que no siempre pueden ser utilizados. A veces esa posibilidad no existe y supone un serio riesgo para la vida de los soldados (...). Por ello se ha decidido que no todo asesinato selectivo está prohibido según la normativa internacional, como tampoco todo asesinato está permitido por esa ley".


Israel había firmado la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU, ¿verdad?

En ella se dice:

Artículo 3
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 8
Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

Artículo 10
Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.

Artículo 11
1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.

Merluza. Un cuento en LA ZANCADA.

En La Zancada, la revista del año 80 del siglo pasado de la que hablaba en el post anterior, también salió este pequeño relato en el que la opresión, el mobbing y la capacidad de estropear los placeres que tienen las malas experiencias repetidas aparecían en una versión directa, simple, verbalmente... bueno, no había cumplido aún los dieciocho.

MERLUZA

El hombre aprovechó su último bocata de merluza congelada. Pasaría tiempo antes de volver a probarlos. El jefe de la sección era un buen tipo pero, como repetía constantemente, no quería líos con el inspector. Cuando terminó de comer bajó la escalerilla de metal que conducía al despacho del jefe, abrió la puerta, como siempre, sin llamar, y dejó allí una sonrisa gastada, tal vez demasiado usada, oliendo a merluza. Dio un mal paso al no llamar, cínicamente apostado la recogió un inspector-portafolios. El portafolios con bigote vomitó la sonrisa, indigestible para su severidad centralista, y —con ella— unas palabras: ‘sección C, nivel 4, caldererías’.

El hombre cerró la puerta con furia, era una de las peores secciones, el nivel cuatro … ¡pasarle esto a él! Subió la escalerilla de metal y cogió sus guantes. Entró en el montacargas, pulsó el número cuatro.
El hombre entró en la cantina del nivel cuatro. Pegó un puñetazo en la tapa de la máquina de música, miró como se encendía un letrerito rojo: “select one song”. Pulsó dos botones, el camarero lo miraba. Tomó vodka solo, de un solo trago. Mientras, sonaba Lou Reed: “Caroline says …” Terminó la canción, se tomó otro vaso, se marchó sin pagar. El camarero lo miró irse tranquilamente, tomándose su vaso de droga.
El hombre se acercó a un cartel de información, buscó el despacho del encargado. (Se veía un pequeño diseño en colores). Pasillo rojo, segunda desviación verde, puerta cinco. Entró sin llamar, como de costumbre. El secretario y la encargada estaban semidesnudos en un sillón. Tosió sin dejar de mirar. El secretario se levantó y se fue. La encargada lo miró interrogante, tenía unos hermosos ojos.
El hombre no estaba contento con su nuevo trabajo. Apaleaba trozos estropeados de merluza congelada a un gran horno. El vapor de la congelación ardía en el fuego violeta y el aire hedía a merluza podrida. A lo tres meses, por razón desconocida, fue devuelto a su anterior trabajo. Dejó la pala en el almacén de material, se duchó y volvió a entrar en la puerta cinco. La encargada estaba sola. Hizo el amor con ella, le dio asco, algo olía a merluza.
El hombre salió del montacargas, bajó la escalerilla de metal. Saludó a su antiguo jefe, puso el pie derecho sobre el portafolios en señal de agradecimiento. Intentó tomarse un bocata de los de antes del horno, no pudo: vomitó.

Licantropía en LA ZANCADA

“La zancada” fue una revista que publicamos unos cuantos alumnos del C.O.U. del Instituto “Columela” de Cádiz en 1980 —algunos de los participantes en “La Rueda” y otras personas interesadas en diferentes formas de expresión gráfica. Hubo un sólo número, como en “La Rueda”, pero mejor impreso, con dibujos, fotos, artículos, cuentos, poemas …

En esa revista apareció este poema, un tanto licantrópico, que no deja de parecerme curioso hoy, por todo lo que implica (esa mitificación de la rareza con la metáfora de la muerte y la violencia... ¡ay! de nuevo la adolescencia) ...

apago amb molta sang

la set i la mirada.

(salvador espriu)

i/

aullido …

un silencio vacío de luz

cruza como un arco por mi noche.

grito,

un grito salvaje que desgarra mi garganta.

acaba de pasar mi luna,

especialmente blanca,

naturalmente roja.

cierto brillo asesino se me cae del espejo a los dientes,

comienza la cacería.

el hombre, asesino del hombre que es.

el hombre, asesino-suicida de su mismo yo,

comienza la cacería.

el lobo que soy se escurre de mis uñas a un papel,

forma lágrimas de cera fundida.

el lobo que soy ha salido.

ii/

paseo …

la búsqueda se hace demasiado larga.

‘afirmo que eres el asesino del hombre cuyo asesino andas buscando’

corre, licántropo,

puedes encontrar al hombre y matarlo,

puedes encontrar al lobo y morir.

no importa:

te encontrarás,

matarás, morirás y vivirás.

una luz incesantemente extraña cruza mi camino,

estoy cerca.

iii/

sangre …

mi triunfo está conmigo.

la presa fácil se revuelve sin saberlo.

bebo su sangre,

libación para mi ser.

el triunfo está conmigo,

abandono un cadáver tras de mí,

como todas las lunas.

iv/

mañana …

el hombre ha despertado,

su mediocre quehacer lo está maltratando.

y yo, en él,

mi cárcel,

con imposibles restos de sangre y luna entre los labios.

dic.1979

Yo creía que me había inspirado en Aullido de licántropo, un libro que publicó Carlos Álvarez en Ocnos, en el año 1975. Pero acabo de comprobar que el orden fue inverso: escribí el poema en el año 1979 y descubrí y compré en 1981 la edición que se hizo del libro en Endymión (que es del año 80).

Clonación terapeútica e investigación biomédica...

La clonación terapeútica a debate en el Congreso (España). El Partido Popular es el único que se opone. Pese a su oposición, el proyecto sigue adelante. Se aprueba en el congreso la Ley de Reproducción Asistida, que permite el uso para clonación terapeútica de los embriones... Pero en el senado, algunos senadores se ausentan en la votación y el Partido Popular logra modificar el proyecto de ley (parece que había partido de fútbol al mismo tiempo, ¡no tenían más remedio!). En la revisión del trámite del Senado que debe hacerse en el Congreso para la aprobación de l formato definitivo de la ley, se logran anular las enmiendas introducidas por el PP y se aprueba la Ley de Reproducción Asistida que permite la clonación terapeútica.

Polémicas en la sociedad... la iglesia católica opina... los científicos también opinan.

Eso era por mayo, cuando hacía la caló.

Pero la clonación terapeútica aún tenía que esperar a la aprobación de otra ley: la de investigación en biomedicina. En septiembre, el gobierno aprobó el proyecto.

En diciembre, el debate en el Congreso (el PP se opone de nuevo).

Hoy leo en la edición impresa de EL PAÍS (pág. 49) que todos los grupos menos el PP apoyaron en el Congreso la "clonación terapeútica". El PP se quedó sólo en su rechazo de la "futura ley de Investigación en Biomedicina". Las enmiendas y texto alternativo a esta ley han sido rechazados...

Supongo que aún queda mucho por hablar, y no sólo en la oposición política entre los partidos respecto a la clonación terapeútica, sino en cuanto a la idoneidad de la ley para la investigación...

DICCIONARIO. 1979

Esto lo escribí en la primera página de un diccionario de griego, la madrugada del 27 al 28 de enero de 1.979. Estaba en el tercer curso del B.U.P. … Sobrevivió por el sitio en el que estaba escrito. Otro poema de los "que no era del estilo habitual". Supongo que sonará a alguien del 27... pero en la adolescencia a veces uno es tan ...


A Ajo.

Alguien te espera sentado en el camino,

—caracolillos rojos en un sol de vino—.

Alguien te espera sentado en la vereda,

—caracoles dorados sobre las aceras—.

El encuentro, bello; la mirada, una,

—caracol de sangre, caracol de luna—.

Obras incompletas

Después de mucho escribir y de acumular escritos, dibujos, garagrafos... muchas carpetas, cuadernos improvisados... un tesoro para mi memoria. De algún modo hice desaparecer la mayor parte, lo cual me libra del rubor de leer de nuevo algunas cosas y me roba el placer de volver a leer otras, tal vez incluso esas mismas.

Años después de esa microhecatombe, encontré alguna cosilla aquí y allá, y comencé a guardarlas, a atesorarlas, a recopilarlas en versión digital. Titulé esa recopilación Obras incompletas, porque sabía que había una gran mayoría que ya nunca estaría de nuevo a mi alcance, tal vez al de nadie. Hoy he creado una etiqueta con esa expresión para esta bitácora...

Para encabezar la recopilación que comencé a hacer, escribí un texto. Aquí lo tenéis:

PRÓLOGO
o algo que se le parece.

Obras incompletas, y mucho. Por ahora sólo puedo decir que son los restos de la destrucción, de unas cuantas destrucciones. Algunas de las crisis rompedoras fueron motivadas por criterios estéticos, otras por estupideces psicológicas.¡Qué más da! El caso es que aquí están los restos que sobreviven a la última de las cribas. El resto, en la diáspora, en cartas que quizás hayan roto sus destinatarios, en revistas de tirada superlimitada, hechas casi a mano, en servilletas de bar perdidas en el olvido.
Supongo que si algún día encuentro uno de esos papeles perdidos podré incluirlo en este lote.
Por ahora, nada más.

Otro poema del 78

Del mismo autor, de la misma revista :

No sabes cuanto lo siento,
que la noche que reía
cayera entre los tormentos

En la calle la amargura
a dos rostros enfrentó,
uno era mi locura,
el otro mi corazón

de ver cómo había caído
en la noche de tormentos
la libertad que he perdido.

(Algún día tendré que rebuscar en los baúles y copiar alguna otra cosa. No solía escribir de esta manera. ¿Tal vez una sobredosis de Alberti? No sé, hace ya demasiado tiempo.

Entonces no era aún profesor...

"... Sus poetas son Bertolt Brecht, A. Machado, Miguel Hernández, los poetas de SMOG y SINTAKSIS (revistas clandestinas soviéticas en tiempos de Stalin) y los poetas españoles de la promoción de 1950. Le gusta Harpo Marx."

(presentación del que hoy es Prof. Portillo en LA RUEDA, nº 1 -y único-, junio de 1978)

En esa misma revista, había algunos poemas suyos (míos). Aquí tenéis uno inspirado en la canción de Veneno de la que hablamos en otro post:

No pido mucho
(VENENO)

Siendo la salida imposible
es poco menos que seguro
que una gran mayoría
de los marginados sociales
opten por suicidarse

Siendo la salida probable
es poco menos que la mayoría
de los que se sienten seguro
suicidados sociales
opten por marginarse

Siendo el suicidio imposible
es poco menos que la marginación
la que nos dará la salida
para optar por la mayoría
de los seguros sociales...


nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno

Hace ya tanto tiempo... Lo cantaba Paco Ibáñez, en el Olimpia, además de escucharlo, yo lo leía en casa. De Gabriel Celaya fue uno de mis primeros libros de poemas. Su poema La poesía es un arma cargada de futuro se convirtió en un himno del compromiso del artista y del ciudadano...

Tantos poemas... un hombre sabio.

Masa

Cantaba Viglietti, Daniel, y César Vallejo ponía la letra. El disco en el que estaba la canción era de vinilo negro, y venía envuelto en una cartulina blanca porosa, con dibujos, con letras...

La canción, bueno, creo que mejor la leéis y opináis vosotros mismos:

Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: ”¡No mueras; te amo tanto!”
Pero el cadáver, ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
”¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!”
Pero el cadáver, ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil
clamando: ”¡Tanto amor, y no poder nada contra la muerte!”
Pero el cadáver, ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: ”¡Quédate, hermano!”
Pero el cadáver, ¡ay! siguió muriendo.

Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver, triste, emocionado;
incorporose lentamente,
abrazó al primer hombre; echose a andar.

Le aconsejo soñar...

...

Yo sostengo que soñar sigue siendo una práctica subversiva,
con una deliciosa, pero lícita, peligrosidad;
un hábito difícil de erradicar,
cuya ternura y perseverancia
sigue teniendo la innata capacidad de conmover
y abrir ranuras, por pequeñas que sean,
en corazas bien armadas y aparentemente impenetrables.

Si quiere practicar una actividad de bajo costo,
bajo riesgo, y sin ninguna susceptibilidad a las altas y bajas del mercado,
le aconsejo soñar,
y no permitir que nadie lo convenza
de que no sigue usted siendo dueño, al menos,
del inmenso poder de su imaginación.

Gioconda Belli, "Sobre las ventajas de soñar",
en id, Apogeo,

Madrid, Visor, 2004, pág. 99

De cierta idea de progreso...

Todo está ya en su punto, y el ser persona en el mayor. Más se requiere hoi para un sabio que antiguamente para siete; y más es menester para tratar con un sólo hombre en estos tiempos que con todo un pueblo en los passados.

Baltasar Gracián, Oráculo manual y arte de prudencia, 1
Madrid, Cátedra, 1995

jueves, 14 de diciembre de 2006

El escritor como buitre

Vuela dando vueltas alrededor de una idea, de una escena, de una imagen, de una forma. Vuelve una y otra vez, se acerca, se aleja, se asegura.

De golpe, se precipita sobre ella, la abre a picotazos, la desgarra, la retuerce, se alimenta de ella.

Entonces vuela al nido y regurgita el producto a sus polluelos...

INRI: Instigador Natural de la Rebelión de los Infelices

Roque Dalton escribió este Credo del Che:

El Ché Jesucristo
fue hecho prisionero
después de concluir su sermón en la montaña
(con fondo de tableteo de ametralladoras)
por rangers bolivianos y judíos
comandados por jefes yankees-romanos.

Lo condenaron los escribas y fariseos revisionistas
cuyo portavoz fue Caifás Monje
mientras Poncio Barrientos trataba de lavarse las manos
hablando en inglés militar
sobre las espaldas del pueblo que mascaba hojas de coca
sin siquiera tener la alternativa de un Barrabás
(Judas Iscariote fue de los que desertaron de la guerrilla
y enseñaron el camino a los rangers)

Después le colocaron a Cristo Guevara
una corona de espinas y una túnica de loco
y le colgaron un rótulo del pescuezo en son de burla
INRI: Instigador Natural de la Rebelión de los Infelices

Luego lo hicieron cargar su cruz encima de su asma
y lo crucificaron con ráfagas de M-2
y le cortaron la cabeza y las manos
y quemaron todo lo demás para que la ceniza
desapareciera con el viento

En vista de lo cual no le ha quedado al Ché otro camino
que el de resucitar
y quedarse a la izquierda de los hombres
exigiéndoles que apresuren el paso
por los siglos de los siglos

Amén.

La violencia de género, un problema sanitario en España (campaña de AI)

De la web de AI:

De acuerdo con el Consejo de Europa, la violencia intrafamiliar es la principal causa de muerte y discapacidad de mujeres entre 16 y 44 años en la región. Provoca más muertes y daños a la salud que el cáncer o los accidentes de tráfico.

La gran mayoría de las mujeres que sufren violencia de género desarrollan depresiones y otros trastornos de personalidad graves y, en algunos casos, tienen entre 3 y 4 veces más de probabilidades de necesitar tratamiento psiquiátrico.

Sin embargo, en nuestro país, sectores clave como los Servicios de Urgencias de los hospitales, los servicios de Atención Primaria y los centros de Salud Mental continúan sin estar preparados para la detección de la violencia de género, ni para prestar una adecuada atención a las víctimas o atender las necesidades de la colaboración con la justicia.

Esto debería de cambiar. ¿Por qué no actúas?

Pinochet, un elefante en una cristalería...

¿Quién le llamaba así?

El general Gustavo Leigh, comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile (FACH), uno de los miembros de la cúpula golpista...

No debe extrañarnos que Leigh fuera destituido de la Junta de Gobierno y de la Fuerza Aérea de Chile cinco años después del golpe de Estado..

Coincidencias... en el medio.

Curioso, para Aristóteles la virtud es el término medio entre dos extremos, para Buda la vía adecuada es el camino medio y Confucio nos habla de un orden equilibrado...

...¿Por qué entonces "tirar por la vía de enmedio" significa algo así como "sacar los pies del plato" o "romper la baraja"?

Creo que Lou Marinoff no tuvo en cuenta el lado oscuro del medio cuando lo tomó como leit motiv de su ABC de la felicidad.

¿sueñan los androides con ovejas eléctricas?

¿o debería decir Blade Runner?

La mejor crítica...

Hace un momento he leído, de nuevo, a La caminante. Un hermoso texto: Tanto tonto. Una de cal y otra de arena, pero ambas directas al entendimiento.

Comienza hablando de lo excepcional del arte, de la confianza que exige tener en el receptor, en el presunto destinatario... en el público:

El escritor que se dirija a su lector como a una persona inteligente, parecerá inteligente.
Ese es uno de los secretos de la poesía, confiar en la capacidad del lector para culminar un verso...

Pero, momento terrible, da un giro inesperado, y vuelve su vista, sin transición, hacia esta civilización:

Sin el menosprecio, esta civilización no sería lo que es.
Esta civilización es un catálogo de coartadas para un ego inútil que no aspira a nada.

Y hacia sus habitantes:

... un ego inútil que no aspira a nada. Eres hombre, eres joven, eres rico, eres… Eres cosas que no has hecho.

Decálogo de los hombres por la igualdad

En Todas he encontrado este decálogo. Allí se cita como fuente la web de AHIGE (la asociación de hombres por la igualdad de género).

Está en nuestras manos encarnarlo, difundirlo y convencer de que merece la pena intentar hacerlo realidad día a día.

DECÁLOGO DE LOS HOMBRES POR LA IGUALDAD

Un hombre por la igualdad es aquel que:

* Se acepta a sí mismo como producto de su tiempo y cultura.

* Ha iniciado un camino personal de búsqueda y replanteamiento interno de sus valores, esquemas, mecanismos, conductas y pensamientos.

* Mantiene una actitud de cambio en sus relaciones con las mujeres, en las que ya no tolera ningún tipo de desigualdad en razón del sexo.

* Apoya activamente las justas reivindicaciones de las mujeres contra el sexismo. Comprende que no basta con las palabras y que es necesario que los hombres se posicionen activa y públicamente sobre el tema.

* Está aprendiendo a verse como un ser sensible, afectivo y, sobre todo, vulnerable. Además, está intentando superar su tradicional aislamiento emocional.

* Ha iniciado un proceso de replanteamiento de la relación con sus hijos e hijas. Ya no acepta continuar con un papel secundario e intenta que la relación sea más completa, aprendiendo a implicarse directamente con ellos y ellas.

* Intenta ir superando el miedo y el rechazo ante situaciones de cercanía y complicidad con otros hombres. Comprende que la compañía y la ayuda de otros hombres le es necesaria para su desarrollo vital. Acepta su apoyo y está aprendiendo a no verlos como competidores.

* Avanza en un proceso de renovación de su sexualidad, intentando vivirla de forma más natural y plena, sin los determinantes que el modelo tradicional masculino le ha impuesto.

* Ha comenzado a cambiar su actitud hacia la homosexualidad, reconociendo que las personas homosexuales sufren una situación de discriminación que ha de ser combatida activamente. Analiza su relación personal con este tema.

* Y, por supuesto, ha adoptado una actitud de tolerancia cero hacia la violencia de género que ejercen los hombres sobre las mujeres. Ha comprendido que “el silencio nos hace cómplices”.

Y en definitiva ...

Es un hombre que tiene un proyecto de cambio personal y lo está llevando a la práctica. Por ello se replantea una gran parte de sus posiciones, actitudes y conductas, que entiende están determinadas por su proceso de socialización sexista y patriarcal.

Su objetivo es construir una sociedad en igualdad en la que se haya conseguido superar los roles de género y, para ello, entiende que primero ha de cambiar él.

miércoles, 13 de diciembre de 2006

Pinochetiana

De fiestas anda Chile, una parte de Chile, la otra anda apaleando a la primera para que no celebre, para que no honre la memoria del Presidente Allende y de tantas personas asesinadas por las órdenes del dictador, la otra anda visitando la capilla ardiente, hablando en tono de homenaje, justificando al mounstro.

¡¡NO HAY MAL QUE DURE CIEN AÑOS. TE MORISTE VIEJO CULIAO!!, firma en una pintada en las paredes de Santiago de Chile La garrapata.

¡ANULAR LA AMNISTÍA AHORA!, portan los familiares de los ejecutados políticos en una pancarta...

¡Cuántos habrán recordado la canción!

Fuera de Chile, hablamos con pena y rabia de la impunidad, recordamos tantas cosas... lo que le hizo a la utopía, lo que le hizo a Chile, su incapacidad moral ...

La verdad, no es tanto que se haya muerto... ¡mejor no hubiera nacido!

De las transiciones...

En Guerra a la penumbra he encontrado un buen punto de vista de análisis de las transiciones de las dictaduras a las democracias: Lo que dejó Pinochet (para los argentinos). Se trata de una breve reflexión sobre el hecho de que muchos argentinos admiran la democracia chilena y una invitación a verla precisamente como un ejemplo a evitar. ¿Por qué? Para contestar a esta cuestión nos remite a un artículo de Sandra Russo en Página/12, el mal ejemplo de Chile, en el que se dicen cosas como:

Esa primera democracia de la Concertación triunfante levantó sus cimientos haciéndose lugar entre los huesos de los muertos y desaparecidos, astillándolos con la humillación de un pueblo que sin embargo no pudo hacer esta lectura decepcionante porque la democracia chilena llegó así, como un trato que se celebra con una de las partes apuntando a la otra parte a la cabeza.

...

La democracia chilena, en comparación con la argentina, fue desde su nacimiento más frágil, más burda y más injusta. Nació con una mano de un monstruo meciendo su cuna. Que el monstruo se muera es la ley de la vida, y no tiene nada que ver con la Justicia. Chile sigue sin haber hecho su exorcismo.